País Poema

Autores

ángela figuera aymerich

llega una mano de oro luciendo un diamante…

Llega una mano de oro luciendo un diamante
una mano de hierro gobernando unas riendas,
una mano de niebla donde canta una alondra:
yo las dejo pasar.
Llega una mano roja empuñando una espada,
llega una mano pálida llevando una amatista,
llega una mano blanca que ofrece una azucena:
yo las dejo pasar.
Llega una mano sucia que sujeta un arado:
la tomo entre las mías y nos vamos a arar.