PAIS POEMA

Libros de william blake

Autores

william blake

a la estrella nocturna
¡Tú, ángel rubio de la noche, / ahora, mientras el sol descansa en las montañas, enciende / tu brillante tea de amor! ¡Ponte la radiante corona / y sonríe a nuestro lecho nocturno! / Sonríe a nuestros amo
a tirzah
Todo aquello que nace de mortal / debe consumirse con la tierra, / para alzarse libre de la generación. / ¿Qué tengo que ver yo contigo? / Los sexos nacieron de la vergüenza y el orgullo: / surgieron con la
alegría
«No poseo nombre: / pero nací hace dos días.» / ¿Cómo te llamaré? / «Soy feliz. / Me llamo alegría.» / ¡Que el dulce júbilo sea contigo! / ¡Bonita alegría! / Dulce alegría, de apenas dos días, / te llamo dulce al
augurios de inocencia
Para ver el mundo en un grano de arena, / Y el cielo en una flor silvestre, / Encierra el infinito en la palma de tu mano / Y la eternidad en una hora.
canto del reír
Cuando los verdes bosques ríen con la voz del júbilo, / y el arroyo encrespado se desplaza riendo; / cuando ríe el aire con nuestras divertidas ocurrencias, / y la verde colina ríe del estrépito que hac
canto para acunar
Dulces sueños, formad una pantalla / Sobre la linda cabeza de mi niño; / dulces sueños de agradables corrientes / bajo rayos de luna felices y silenciosos. / Dulce sueño, que tus cejas tejan / con suave fel
el ángel
Un sueño he soñado ¿cuál es su significado? / Yo era una virgen con un reinado, / Un ángel bueno me custodiaba, / (¡Maldito llanto a nadie encantaba!) / Lloraba de noche, lloraba de día, / Mis lágrimas él r
el jardín del amor
Me dirigí al jardín del amor, / y observé lo que nunca viera: / una capilla habían construido en su centro, / allí donde yo solía jugar rodeado de verdor. / Las puertas de la capilla estaban cerradas / y es
el libro de thel
El Lema de Thel. / ¿Sabe el águila lo que está en el foso / o irás a preguntárselo al topo? / ¿Puede la sabiduría encerrarse en un cetro / y el amor en un cuenco dorado? / I. / Las hijas de Mne. Seraphim cuid
el país de los sueños
¡Despierta, despierta, mi pequeño! / Tú eras la única alegría de tu madre; / ¿Por qué lloras en tu sueño tranquilo? / ¡Despierta! Tu padre te protege. / Oh, ¿que tierra es la Tierra de los Sueños? / ¿Cuáles
el pastor
¡Qué dulce es la dulce fortuna del Pastor! / Deambula desde el alba hasta el atardecer; / debe seguir a su rebaño el día entero, / y su lengua se embeberá con alabanzas. / Pues oye el inocente llamado del
el tigre
Tigre, tigre, que te enciendes en luz / por los bosques de la noche / ¿qué mano inmortal, qué ojo / pudo idear tu terrible simetría? / ¿En qué profundidades distantes, / en qué cielos ardió el fuego de tus
el verdadero amor pasa
Mis sedas y mi fino atuendo, / mis sonrisas y mi aspecto lánguido / el amor se lleva, / y el lúgubre y flaco desaliento / me trae tejos para adornar mi tumba: / tal es el fin que hallan los verdaderos enamo
el viajero mental
He viajado a través de un país de hombres, / un país de hombres y también de mujeres, / y he oído y visto tan horrendas cosas / como nunca los caminantes de la fría Tierra han conocido. / Porque allí nace
eternidad
Quien a sí encadenare una alegría / malogrará la vida alada. / Pero quien la alegría besare en su aleteo / vive en el alba de la eternidad.
hermosa elenor
La campana dio la una estremeciendo la torre silenciosa. / Las tumbas entregan sus muertos: la hermosa Elenor / ha pasado junto al portal del castillo y, deteniéndose, / mira a su alrededor. / Un lamento
la mosca
Pequeña mosca, / tus juegos veraniegos / fueron truncados / por mi descuidada mano. / ¿No soy yo / una mosca como tú? / ¿O no eres tú / un hombre como yo? / Porque bailo / y bebo, y canto / hasta que alguna mano cieg
la noche
Desciende el sol por el oeste, / brilla el lucero vespertino; / los pájaros están callados en sus nidos, / y yo debo buscar el mío. / La luna, como una flor / en el alto arco del cielo, / con deleite silencio
la primavera
¡Que resuene el flautín / que ahora está callado! / Delicia de las aves / de día y de noche; / el ruiseñor / en la quebrada, / la alondra en el cielo, / festivamente, / festivamente, festivamente, / para darle la b
la rosa del mundo
¿Quién soñó que la belleza pasa como un sueño? / Por estos labios rojos, con todo su orgullo luctuoso, / Luctuoso de que ninguna nueva maravilla puedan predecir, / Troya se desvaneció en un alto destell
la rosa enferma
estás enferma, ¡oh rosa! / El gusano invisible, / que vuela, por la noche, / en el aullar del viento, / tu lecho descubrió / de alegría escarlata, / y su amor sombrío y secreto / consume tu vida.
noche
Desciende el sol en occidente, / brilla el lucero vespertino; / los pájaros callan en sus nidos, / y yo debo buscar el mío. / La luna, como una flor / en el inmenso arco del cielo, / con placer silencioso, / se
nueva jerusalén
Del poema «Milton» / ¿Y hollaron esos pies, antaño, / los verdes montes de Inglaterra? / ¿Y viose el sacro Cordero de Dios / por los pastos ingleses, placenteros? / Resplandeció el divino rostro / sobre nuest
proverbios del infierno
En tiempos de siembra aprende, en tiempos de cosecha enseña y en el invierno goza. / Conduce tu carro y tu arado sobre los huesos de los muertos. / La senda del exceso lleva al palacio de la sabiduría
respuesta de la tierra
La Tierra alzó la cabeza / desde la oscuridad lúgubre y pavorosa. / ausente de luz, / pétrea, espantosa, / con los cabellos cubiertos de gris desesperación. / Presa en la costa húmeda, / un brillo celoso cust
resumen de lo humano
La piedad no existiría / si no hiciéramos a alguien pobre; / Y la Misericordia lugar no tendría / si todos fuesen tan felices como nosotros. / El miedo compartido trae paz, / hasta que los amores egoístas c
sobre el dolor de otro
¿Puedo observar el dolor de alguien / sin sentir con él tristeza? / ¿Puedo contemplar el pesar de alguien / sin intentar aliviarlo? / ¿Puedo observar la lágrima derramada / sin compartir el dolor? / ¿Puede un
tiriel
Y el anciano Tiriel se incorporó frente a las Puertas de su hermoso palacio, / a su lado estaba Myranta, alguna vez reina de todas las planicies occidentales; / él con los ojos oscurecidos, ella agoni
un sueño
Cierta vez un sueño tejió una sombra / sobre mi cama que un ángel protegía: / era una hormiga que se había perdido / por la hierba donde yo creía que estaba. / Confundida, perpleja y desesperada, / oscura,
una imagen divina
La crueldad tiene corazón humano / y la envidia humano rostro; / el terror reviste divina forma humana / y el secreto lleva ropas humanas. / Las ropas humanas son de hierro forjado, / la forma humana es fra