tudor arghezi
canción para adormecer a mitzouraHazle, Dios mío, una cabaña al sol, / en un rincón de la vieja campiña, / no debe ser más alta que una flor / que sea del tamaño de una oreja. / Hazle una charca de
el salmo del misterioOh, tú, la de otro tiempo / perdido en los caminos de la tierra! / Quién ha puesto tu frente sobre mi alma / tomando en ella el sitio de la madre? / Mujer en mí esp
entre nochesEl azadón agudo planté en mi habitación, / fuera soplaba el viento, la lluvia estaba afuera. / Cavé mi habitación debajo de la tierra, / afuera era la lluvia, el
esponsalesQuieres ser tu mi tierra / con sembrados, con viñas, con estanques, / con bosques, con arroyos y animales salvajes? / Las vacas traerán sus ubres llenas / y mugirán
he aquí, alma mía, los versos sin rostroA Walt Whitman / He aquí, alma mía, los versos sin rostro, / sin sonoridad y sin eco, / de polvo y arena. / Recíbelos, susúrralos. / Respetuosamente tú nos recibes de
la ceniza de nuestros sueñosLa ceniza de nuestros sueños / se derrama a montones en nosotros, / como caen en los cántaros / los pétalos azules, / atacados por un insecto / oculto entre las hojas
prólogo del libro de los paisajesEn el año milnovecientos siete, / en una noche del mes de Marzo, / desde Hodivoy de pronto surgió al cielo, / desde Flaminzi y desde Stanislesti, / una gran llamara
salmoTe busco en el bullicio, en el silencio, / y así como a una presa te persigo / por ver si tú eres el halcón que busco / y postrarme a tus pies o aniquilarte. / Entr
stane, capitánHay revuelta en el campo. / -Buenos muchachos, hacia dónde van? / No es día de mercado ni de feria. / -A la buena de Dios vamos andando. / Bendito seas, viejo! / Como
testamentoCuando me muera no dejaré bienes, / un nombre sobre un libro, nada más. / En la noche rebelde que partió / hacia ti desde mis antepasados, / porque a través de abis