tirso de molina
al molino del amorAl molino del amor / alegre la niña va / a moler sus esperanzas; / quiera Dios que vuelva en paz; / en la rueda de los celos / el amor muele su pan, / que desmenuzan la harina, / y la sacan candeal. / Río con sus
alamicos del pradoAlamicos del prado, / fuentes del Duque, / despertad a mi niña / porque me escuche; / y decid que compare / con sus arenas / sus desdenes y gracias, / mi amor y penas; / y pues vuestros arroyos / saltan y bullen, / d
amor, hoy como astuto me aconsejasAmor, hoy como astuto me aconsejas / que a pesar de tus celos y favores, / cogiendo de tus gustos verdes flores, / labre la miel que en mi esperanza dejas. / Yo sé que los amantes son abejas, / que en el ja
coplasDe no hallar en mis amores / el número de mi mesa / sabe Dios cuánto me pesa. / Cuéstame hartos desvelos / celos bastardos, mal nacidos celos. / No soy carne ni pescado, / y aunque mi sazón es corta / sé muy bi
del castizo caballo descuidadoDel castizo caballo descuidado / el hambre y apetito satisface / la verde hierba que en el campo nace, / el freno duro del arzón colgado; / mas luego que el jaez de oro esmaltado / le pone el dueño, cuando
el tardo buey atado a la coyundaEl tardo buey atado a la coyunda / la noche espera y la cerviz levanta, / y el que tiene el cuchillo a la garganta / en alguna esperanza el vivir funda. / Espera la bonanza, aunque se hunda, / la nave a qui
falsa amistad, ladrón disimuladoFalsa amistad, ladrón disimulado, / que lisonjea al que robar procura; / perro que halaga lo que el manjar dura, / para morder después que está acabado. / ¿Cómo es posible que hayas derribado / con el vano
mariscal, si sois cuerdo en esta empresaMariscal, si sois cuerdo en esta empresa, / amando, mucho vuestra dicha gana. / Estimad los favores de mi hermana, / pues que no dan disgusto a la duquesa. / Proseguid, pues veis lo que interesa / con ella
movido de mis ruegos, febo el pasoMovido de mis ruegos, Febo el paso / alargó de su carro rubicundo. / Espantado de velle todo el mundo / tan presto madrugando de su ocaso. / Vino la noche, y con el negro raso / de sus ropas, causó sueño pr
no en balde, niño amor, te pintan ciegoNo en balde, niño amor, te pintan ciego. / Pues tus efectos son de ciego vano: / un guante diste a un bárbaro villano, / y a mí me dejas abrasado en fuego. / A tener ojos, conocieras luego / que soy digno d
pastorcico nuevoPastorcico nuevo / de color de azor, / bueno sois, vida mía, / para labrador. / Pastor de la oveja, / que buscáis perdida, / y ya reducida / viles pastos deja; / aunque vuelta abeja, / pace vuestras flores. / Si semb
que el clavel y la rosaQue el clavel y la rosa, / ¿cuál era más hermosa? / El clavel, lindo en color, / y la rosa todo amor; / el jazmín de honesto olor, / la azucena religiosa, / ¿Cuál es la más hermosa? / La violeta enamorada, / la r
quiere hacer un tapiz la industria humanaQuiere hacer un tapiz la industria humana / en donde el arte a la materia exceda, / y con su adorno componer se pueda / la pared de la cuadra más profana. / Matiza en el telar la mano ufana / y mezcla hilos
sale el sol por el cielo luminosoSale el sol por el cielo luminoso / las nubes pardas de oro perfilando, / y con su luz los montes matizando / ilustra el campo su zafir hermoso. / Veloz pasa su curso muy furioso / y cuando la quietud solic
segadores, afuera, afueraSegadores, afuera, afuera, / dejen llegar a la espigaderuela. / Quién espiga se tornara / y costara lo que costara / porque en sus manos gozara / los rosas que hacen su cara / por agosto primavera. / Segadores,
todo es temor, amor, todo es recelosTodo es temor, amor, todo es recelos, / pues ¿cómo puede ser el amor gloria, / si está siempre luchando la memoria / con tantos sobresaltos y desvelos? / Estas penas del alma son sus cielos; / estas guerras
un año, cielos, ha que amor me obligaUn año, cielos, ha que amor me obliga / a la dicha mayor que darme pudo; / que, en fin, de puro dar, anda desnudo, / y por tener que dar, pide y mendiga. / A Sirena me dio, porque le siga, / en amoroso e in
versos de novela cortesanaNiega mil veces arreo / y ninguna digas sí, / que cual tú te ves me vi / y te verás cual me veo. / Si hermosuras superiores / no sólo causan deseos, / mas en ceguedad forzosa / disculpan atrevimientos, / yo que a
yo os prometí mi libertad queridaYo os prometí mi libertad querida, / no cautivaros más, ni daros pena; / pero promesa en potestad ajena, / ¿cómo puede obligar a ser cumplida? / Quien promete no amar toda la vida / Y en la ocasión la volun
¡oh premio rico, que a perder provoca…¡Oh premio rico, que a perder provoca / el seso del dichoso que te alcanza! / Pues si enloquece una desconfianza, / también el gozo vuelve un alma loca. / Ya la sentencia mi temor revoca, / pues a pesar de
¿qué confusión, enmarañados cielos…¿Qué confusión, enmarañados cielos, / es esta, que aborrezco y solicito? / Perilo soy, pues su tormento imito, / tejiendo celos por morir en celos. / Eslabonan cadenas mis desvelos, / siendo juez y agresor