samuel rogers
el muchacho de egremond¿Qué resta cuando huye la Esperanza? / Ella contestó, «un llanto Infinito». / Pues en el ojo del pastor ella leyó / Quién en su yacía en su lecho. / En Embsay rugieron las campanas, / La daga despertó en Ba
escrito a medianocheMientras a través del cristal roto suspira la tempestad, / y mis pasos vacilan sobre un suelo de incredulidad, / las sombras de los difuntos giran alégremente sobre mí / con muchas rostros que ya no ver
un deseoMía será la cabaña junto a la colina; / El zumbido de la colmena calmará mi oído; / Un arroyo esbelto, de largos sonidos, / Hará girar el viejo molino. / La golondrina bajo mi techo / Gorjeará cerca de su p