pamela cuenca
contaba una leyendaContaba una leyenda que en los siglos pasados hubo una niña de ojos grises, manos robóticas y luces led en la boca, poseedora de pernos arcoíris buscaba ent
el corazón no es de palmitoDebería llamar a papá. Decirle que la luz no es mejor que la oscuridad, que ahí también hay instantes blancos que ciegan. Debería dejar de lado la tortura d
la niña de los pernosLa niña de los pernos es una oblata con brazos de tul. Aquí en medio de los gusanos carcome luces se duerme la última codorniz con huevos de plata. Un perno
mi casa es una jaula giganteMi casa es una jaula gigante, aquí los ratones astillan los pies de los infelices, mi casa es un agujero hondo, sin salida, con barrotes gruesos y nos ahoga
recuerdas la noche siguiente...¿Recuerdas la noche siguiente del día que nació mi hermano, papá? Fuiste a verme en casa de mi abuela, me dijiste: ‘vamos a dar una vuelta, hija’ Yo te segu
yo encontré en la caja de pinturasYo encontré en la caja de pinturas el color más hermoso y me lo comí, tenía dentro de mis entrañas la hermosura brillante del color, la belleza de la tarde