País Poema
Autores
juan ramón jiménez
a dios en primavera
a la rosa
a los siglos
a mi alma
a mis penas
abril
abril (se vistió la nieve)
acabas de salir de tu alcoba... yo he entrado
adolescencia
agua en el agua
agua mujer
ahogada
ajuste
álamo blanco
alegría nocturna
alguna noche que he ido
amor
anda el agua de alborada
andando
andando (sueño)
ante la sombra virgen
anunciación
aquella tarde, al decirle
árboles hombres
astros
azucena y sol
balada de la mañana de la cruz
banquera
belleza cotidiana - amor tranquilo
cada hora mía me parece
cállate, por dios, que tú
canción de invierno
cancioncillas intelectuales
cantan. cantan…
cárcel
cénit
color
como me miras... por si yo pudiese
con las rosas
con lilas llenas de agua
convalecencia
cuando tú quieras
cuando, dormida tú, me echo en tu alma
de tu lecho alumbrado de luna me venían
desnudos
después que entre las flores de la tarde una mano
dios de amor
dios primero
donador
el adolescente
el amor
el cambio
el dechado
el descenso
el día bello
el día menos
el enlace
el hecho
el impulso
el llegado
el mar lejano
el más solo
el nostálgico doble
el nostáljico doble
el oasis
el otoñado
el pajarito verde
el pájaro del agua
el poeta a caballo
el poseedor
el recuerdo
el ritmo
el ser uno
el todo
el valle
el viaje definitivo
ello
en el sopor azul e hirviente de la siesta
entresueño
es mi alma
escritor
ese día
espejeo de estío
esperanza
estaba echado yo en la tierra, enfrente…
estoy midiéndome con dios
estoy triste, y mis ojos no lloran
eternidad
eternidades
extasis
fin de invierno
flores, estrellas del campo
forma del huir
francina, en la primavera
frente
grácil
granado el oro, está la espiga, al día claro
he jugado contigo, dolor, y bien merezco
hojillas nuevas
hoy eres tú, mar de retorno
hoz de oro, la luna hirió el cielo violeta
iba tocando mi flauta
iba, blanca y tierna
ida de otoño
jardín
jesús, el dulce, viene
juego
la actitud
la ausencia
la ausente
la copa final
la espada
la fiesta
la flor solitaria
la hora
la más mía
la memoria
la muerte bella
la muerte es el reposo
la muerte es sólo un reposo
la muerte es una madre nuestra antigua
la niña verde
la noche
la paz
la plenitud
la que habla
la sola
la única rosa
la vez
las amantes del miserable
las dos alegrías
las ilusiones
las luces
las tardes de enero
le he puesto una rosa fresca
le he puesto una rosa triste
lejos tú, lejos de ti
los caminos de la tarde
luna grande
luna sola
malvas
manos
mar ideal
me he asomado por la verja
mensajera de la estación total
mi alma es hermana del cielo
mi cuerpo
mi oasis
mi sitio
mirlo fiel
mujer, abismo en flor, maldita seas!
mujer, perfúmame el campo
nada
nocturno
nostalgia
nostalgia grande
novia del campo, amapola
nubes
octubre
octubre ii
ojos de ayer
otoño
otra balada a la luna
otro silencio
patio primero
poeta
primavera
primavera madre
primavera y sentimiento
qué alegría este tirar
qué débil el latido
quería decir un nombre
remembranzas
reproches
retorno fugaz
rosa
rosa íntima
rosa, niña
rosa, pompa, risa
rosas mustias de cada día
se entró mi corazón en esta nada
señor, matadme, si queréis
si yo, por ti, he creado un mundo para ti
siesta de la tormenta
sol y rosa
solía ser en el estío. el viejo coche
sólo mi frente y el cielo
solo yo
soy yo quien anda esta noche
su sitio fiel
sueño
tal como estabas
te conocí, porque al mirar la huella
te deshojé como una rosa
todas las rosas blancas de la luna caían
trascielo del cielo az
un clima
verde verderol
viento negro, luna blanca
vivo y muerto
volcán errante
voz nueva
y yo me iré. y se quedarán los pájaros
ya la tú
yo me moriré
yo no soy yo
zinc
¡ay tus manos cargadas de rosas! son más puras…
¡impenetrable es tu frente, cual un muro!
¡oh triste coche viejo, que en mi memoria ruedas!
¡qué dulcemente va cayendo tu belleza!
¡qué goce triste éste
¡qué tristeza de olor de jazmín! el verano
¿cómo era, dios mío, cómo era?
¿remordimiento?
¿te acuerdas?