País Poema - Autores

federico garcía lorca

1910 (intermedio)
Aquellos ojos míos de mil novecientos diez / no vieron enterrar a los muertos, / ni la feria de ceniza del que llora por la madrugada, / ni el corazón que tiembla
a carmela, la peruana
Una luz de jacinto me ilumina la mano / al escribir tu nombre de tinta y cabellera / y en la neutra ceniza de mi verso quisiera / silbo de luz y arcilla de calien
a irene garcía
(criada) / En el soto, / los alamillos bailan / uno con otro. / Y el arbolé, / con sus cuatro hojitas, / baila también. / ¡Irene! / Luego vendrán las lluvias / y las nieves. /
a las cinco de la tarde…
1 / LA COGIDA Y LA MUERTE / A las cinco de la tarde. / Eran las cinco en punto de la tarde. / Un niño trajo la blanca sábana / a las cinco de la tarde. / Una espuerta d
a mercedes en su vuelo
¡Una viola de luz yerta y helada / eres ya por las rocas de la altura. / Una voz sin garganta, voz oscura / que suena en todo sin sonar en nada. / Tu pensamiento es
abejaruco…
Abejaruco. / En tus árboles oscuros. / Noche de cielo balbuciente / y aire tartamudo. / Tres borrachos eternizan / sus gestos de vino y luto. / Los astros de plomo gira
adam
Árbol de Sangre riega la mañana / por donde gime la recién parida. / Su voz deja cristales en la herida / y un gráfico de hueso en la ventana. / Mientras la luz que
adán
Árbol de sangre moja la mañana / por donde gime la recién parida. / Su voz deja cristales en la herida / y un gráfico de hueso en la ventana. / Mientras la luz que
adelina de paseo
La mar no tiene naranjas. / ni Sevilla tiene amor. / Morena, qué luz de fuego. / Préstame tu quitasol. / Me pondrá la cara verde, / zumo de lima y limón, / tus palabras
agosto
Agosto. / Contraponientes / de melocotón y azúcar, / y el sol dentro de la tarde, / como el hueso en una fruta. / La panocha guarda intacta / su risa amarilla y dura. / A
agua, ¿dónde vas?
Agua, ¿dónde vas? / Riyendo voy por el río / a las orillas del mar. / Mar, ¿adónde vas? / Río arriba voy buscando / fuente donde descansar. / Chopo, y tú ¿qué harás? / No
aire nocturno
Tengo mucho miedo / de las hojas muertas, / miedo de los prados / llenos de rocío. / Yo voy a dormirme; / si no me despiertas, / dejaré a tu lado mi corazón frío. / ¿Qué
al estanque se le ha muerto
Al estanque se le ha muerto / hoy una niña de agua. / Está fuera del estanque. / sobre el suelo amortajada. / De la cabeza a sus muslos / un pez la cruza, llamándola.
al oído de una muchacha
No quise. / No quise decirte nada. / Vi en tus ojos / dos arbolitos locos. / De brisa, de brisa y de oro. / Se meneaban. / No quise. / No quise decirte nada.
alba
Mi corazón oprimido / siente junto a la alborada / el dolor de sus amores / y el sueño de las distancias. / La luz de la aurora lleva / semillero de nostalgias / y la t
alma ausente
No te conoce el toro ni la higuera, / ni caballos ni hormigas de tu casa. / No te conoce el niño ni la tarde / porque te has muerto para siempre. / No te conoce el
alta va la luna
Alta va la luna. / Bajo corre el viento. / (Mis largas miradas, / exploran el cielo.) / Luna sobre el agua. / Luna bajo el viento. / (Mis cortas miradas, / exploran el su
amigo…
Amigo, / levántate para que oigas aullar / al perro asirio. / Las tres ninfas del cáncer han estado bailando, / hijo mío. / Trajeron unas montañas de lacre rojo / y una
amor de mis entrañas, viva muerte…
Amor de mis entrañas, viva muerte, / en vano espero tu palabra escrita / y pienso, con la flor que se marchita, / que si vivo sin mí quiero perderte. / El aire es i
amparo
¡qué sola estás en tu casa / vestida de blanco! / (Ecuador entre el jazmín / y el nardo). / Oyes los maravillosos / surtidores de tu patio, / y el débil trino amarillo /
anda jaleo
Yo me subí a un pino verde / por ver si la divisaba, / y sólo divisé el polvo / del coche que la llevaba. / Anda jaleo, jaleo; / ya se acabó el alboroto / y ahora empie
ansia de estatua
Rumor. / Aunque no quede más que el rumor / Aroma. / Aunque no quede más que el aroma. / Pero arranca de mí el recuerdo / y el color de las viejas horas. / Dolor. / Frent
apunte para una oda
Desnuda soledad sin gesto ni palabra, / transparente en el huerto y untuosa por el monte; / soledad silenciosa sin olor ni veleta / que pesa en los remansos, siem
árbol de canción
Caña de voz y gesto. / una vez y otra vez / tiembla sin esperanza / en el aire de ayer. / La niña suspirando / lo quería coger; / pero llegaba siempre / un minuto después
árbol de sangre riega la mañana…
Árbol de sangre riega la mañana / por donde gime la recién parida. / Su voz deja cristales en la herida / y un gráfico de hueso en la ventana. / Mientras la luz que
arbolé arbolé
Arbolé, arbolé / seco y verdé. / La niña del bello rostro / está cogiendo aceituna. / El viento, galán de torres, / la prende por la cintura. / Pasaron cuatro jinetes / s
árboles
¡Árboles! / ¿Habéis sido flechas / caídas del azul? / ¿Qué terribles guerreros os lanzaron? / ¿Han sido las estrellas? / Vuestras músicas vienen del alma de los pájar
arlequín
Teta roja del sol. / Teta azul de la luna. / Torso mitad coral, / mitad plata y penumbra. /
arqueros
Los arqueros oscuros / a Sevilla se acercan. / Guadalquivir abierto. / Anchos sombreros grises, / largas capas lentas. / ¡Ay, Guadalquivir! / Vienen de los remotos / país
asesinato
-¿Cómo fue? / -Una grieta en la mejilla. / ¡Eso es todo! / Una uña que aprieta el tallo. / Un alfiler que bucea / hasta encontrar las raicillas del grito. / Y el mar de
asesinato. dos voces de madrugada en riverside drive
¿Cómo fue? / Una grieta en la mejilla. / ¡Eso es todo! / Una uña que aprieta el tallo. / Un alfiler que bucea / hasta encontrar las raicillas del grito. / Y el mar deja
asomo la cabeza
Asomo la cabeza / por mi ventana, y veo / cómo quiere cortarla / la cuchilla del viento. / En esta guillotina / invisible, yo he puesto / la cabeza sin ojos / de todos mi
ay, voz secreta
Ay voz secreta del amor oscuro / ¡ay balido sin lanas! ¡ay herida! / ¡ay aguja de hiel, camelia hundida! / ¡ay corriente sin mar, ciudad sin muro! / ¡Ay noche inmen
baile
La Carmen está bailando / por las calles de Sevilla. / Tiene blancos los cabellos / y brillantes las pupilas. / ¡Niñas, / corred las cortinas! / En su cabeza se enrosca
balada de la placeta
Cantan los niños / en la noche quieta; / ¡arroyo claro, / fuente serena! / Los niños / ¿Qué tiene tu divino / corazón en fiesta? / Yo / Un doblar de campanas / perdidas en la
balada de un día de julio
Esquilones de plata / llevan los bueyes. / ¿Dónde vas, niña mía, / de sol y nieve? / Voy a las margaritas / del prado verde. / El prado está muy lejos / y miedo tienes. / A
balada del caracol negro
Caracoles negros. / Los niños sentados / escuchan un cuento. / El río traía / coronas de viento / y una gran serpiente / desde un tronco viejo / miraba las nubes / redondas
balada interior
El corazón / que tenía en la escuela / donde estuvo pintada / la cartilla primera, / ¿está en ti, / noche negra? / (Frío, frío, / como el agua / del río) / El primer beso / que
balada triste (pequeño poema)
¡Mi corazón es una mariposa, / niños buenos del prado!, / que presa por la araña gris del tiempo / tiene el polen fatal del desengaño. / De niño yo canté como vosot
baladilla de los tres ríos
El río Guadalquivir / va entre naranjos y olivos / Los dos ríos de Granada / bajan de la nieve al trigo. / ¡Ay, amor, / que se fue y no vino! / El río Guadalquivir / tien
balanza
La noche quieta siempre. / El día va y viene. / La noche muerta y alta. / El día con un ala. / La noche sobre espejos / y el día bajo el viento.
blanca tortuga…
Blanca tortuga, / luna dormida, / ¡qué lentamente / caminas! / Cerrando un párpado / de sombras, miras / cual arqueológica / pupila. / Que quizá sea… / (Satán es tuerto) / una
bodas de sangre (fragmento)
-¡Te quiero! ¡Te quiero! ¡Aparta! / Que si matarte pudiera, / te pondría una mortaja / con los filos de violetas. / ¡Ay, qué lamento, qué fuego / me sube por la cabez
burla de don pedro a caballo (romance con lagunas)
Por una vereda / venía Don Pedro. / ¡Ay cómo lloraba / el caballero! / Montado en un ágil / caballo sin freno, / venía en la busca / del pan y del beso. / Todas las ventana
cada canción
Cada canción / es un remanso / del amor. / Cada lucero, / un remanso / del tiempo. / Un nudo / del tiempo. / Y cada suspiro / un remanso / del grito. /
café cantante
Lámparas de cristal / y espejos verdes. / Sobre el tablado oscuro, / la Parrala sostiene / una conversación / con la muerte. / La llama, / no viene, / y la vuelve a llamar.
camina don boyso…
Camina don Boyso / mañanita fría / a tierra de moros / a buscar amiga. / Hallola lavando / en la fuente fría. / ¿Qué haces ahí, mora, / hija de judía? / Deja a mí caballo / b
campana
En la torre / amarilla, / dobla una campana. / Sobre el viento / amarillo, / se abren las campanadas. / En la torre / amarilla, / cesa la campana. / El viento con el polvo, / h
campo
El cielo es de ceniza. / Los árboles son blancos, / y son negros carbones / los rastrojos quemados. / Tiene sangre reseca / la herida del Ocaso, / y el papel incoloro / d
caña de voz y gesto…
Caña de voz y gesto, / una vez y otra vez / tiembla sin esperanza / en el aire de ayer. / La niña suspirando / lo quería coger; / pero llegaba siempre / un minuto después
canción
Por las ramas del laurel / van dos palomas oscuras. / La una era el sol. / la otra la luna. / Vecinitas, les dije, / ¿dónde está mi sepultura? / En mi cola, dijo el sol
canción cantada
En el gris, / el pájaro Griffón / se vestía de gris. / Y la niña Kikirikí / perdía su blancor / y forma allí. / Para entrar en el gris / me pinté de gris. / ¡Y cómo relumbr
canción china en europa
La señorita / del abanico, / va por el puente / del fresco río. / Los caballeros / con sus levitas, / miran el puente / sin barandillas. / La señorita / del abanico / y los vol
canción con movimiento
Ayer. / (Estrellas / azules.) / Mañana. / (Estrellitas / blancas.) / Hoy. / (Sueño flor adormecida / en el valle de la enagua.) / Ayer. / (Estrellas / de fuego.) / Mañana. / (Estrell
canción de cuna
Ya te vemos dormida. / Tu barca es de madera por la orilla. / Blanca princesa de nunca. / ¡Duerme por la noche oscura! / Cuerpo de tierra y de nieve. / Duerme por el
canción de jinete
En la luna negra / de los bandoleros, / cantan las espuelas. / Caballito negro. / ¿Dónde llevas tu jinete muerto? / …Las duras espuelas / del bandido inmóvil / que perdió
canción de la muerte pequeña
Prado mortal de lunas / y sangre bajo tierra. / Prado de sangre vieja. / Luz de ayer y mañana. / Cielo mortal de hierba. / Luz y noche de arena. / Me encontré con la mu
canción de las siete doncellas
(Teoría del arco iris) / Cantan las siete / doncellas. / (Sobre el cielo un arco / de ejemplos de ocaso.) / Alma con siete voces / las siete doncellas. / (En el aire blan
canción de noviembre y abril
El cielo nublado / pone mis ojos blancos. / Yo, para darles vida, / les acerco una flor / amarilla. / No consigo turbarlos. / Siguen yertos y blancos. / (Entre mis hombro
canción del colegial
Sábado / Puerta de jardín. / Domingo / Día gris. / Gris. / Sábado / Arcos azules. / Brisa. / Domingo / Mar con orillas, / Metas. / Sábado / Semilla / estremecida. / Domingo / (Nuestro am
canción del día que se va
¡Qué trabajo me cuesta / dejarte marchar, día! / Te vas lleno de mí, / vuelves sin conocerme. / ¡Qué trabajo me cuesta / dejar sobre tu pecho / posibles realidades / de i
canción del jinete
Córdoba. / Lejana y sola. / Jaca negra, luna grande, / y aceitunas en mi alforja. / Aunque sepa los caminos / yo nunca llegaré a Córdoba. / Por el llano, por el viento,
canción del jinete (1860)
En la luna negra / de los bandoleros, / cantan las espuelas. / Caballito negro. / ¿Dónde llevas tu jinete muerto? / ...Las duras espuelas / del bandido inmóvil / que perd
canción del mariquita
El mariquita se peina / en su peinador de seda. / Los vecinos se sonríen / en sus ventanas postreras. / El mariquita organiza / los bucles de su cabeza. / Por los patio
canción del naranjo seco
Leñador. / Córtame la sombra. / Líbrame del suplicio / de verme sin toronjas. / ¿Por qué nací entre espejos? / El día me da vueltas. / Y la noche me copia / en todas sus
canción inútil
Rosa futura y vena contenida, / amatista de ayer y brisa de ahora mismo, / ¡quiero olvidarlas! / Hombre y pez en sus medios, bajo cosas flotantes, / esperando en el
canción menor
Tienen gotas de rocío / las alas del ruiseñor, / gotas claras de la luna / cuajadas por su ilusión. / Tiene el mármol de la fuente / el beso del surtidor, / sueño de es
canción oriental
Es la granada olorosa / un cielo cristalizado. / (Cada grano es una estrella, / cada velo es un ocaso.) / Cielo seco y comprimido / por la garra de los años. / La grana
canción otoñal
Hoy siento en el corazón / un vago temblor de estrellas, / pero mi senda se pierde / en el alma de la niebla. / La luz me troncha las alas / y el dolor de mi tristeza
canción para la luna
Blanca tortuga, / luna dormida, / ¡qué lentamente / caminas! / Cerrando un párpado / de sombras, miras / cual arqueológica / pupila. / Que quizá sea... / (Satán es tuerto) / un
canción primaveral
Salen los niños alegres / de la escuela, / poniendo en el aire tibio / del abril canciones tiernas. / ¡Qué alegría tiene el hondo / silencio de la calleja! / Un silenci
canción tonta
Mamá, / yo quiero ser de plata. / Hijo, / tendrás mucho frío. / Mamá. / Yo quiero ser de agua. / Hijo, / tendrás mucho frío. / Mamá. / Bórdame en tu almohada. / ¡Eso sí! / ¡Ahora
cancioncilla del primer beso
En la mañana verde, / quería ser corazón. / Corazón. / Y en la tarde madura / quería ser ruiseñor. / Ruiseñor. / (Alma, / ponte color de naranja. / Alma, / ponte color de amo
cancioncilla sevillana
Amanecía / en el naranjel. / Abejitas de oro / buscaban la miel. / ¿Dónde estará / la miel? / Está en la flor azul, / Isabel. / En la flor, / del romero aquel. / (Sillita de or
canto nocturno de los marineros andaluces
De Cádiz a Gibraltar / ¡qué buen caminito! / El mar conoce mi paso / por los suspiros. / ¡Ay muchacha, muchacha, / cuánto barco en el puerto de Málaga! / De Cádiz a Sev
cantos nuevos
Dice la tarde: «¡Tengo sed de sombra!» / Dice la luna: «¡Yo, sed de luceros!» / La fuente cristalina pide labios / y suspira el viento. / Yo tengo sed de aromas y d
caracola
Me han traído una caracola. / Dentro le canta / un mar de mapa. / Mi corazón / se llena de agua / con pececillos / de sombra y plata. / Me han traído una caracola.
casida de la mano imposible
Yo no quiero más que una mano, / una mano herida, si es posible. / Yo no quiero más que una mano, / aunque pase mil noches sin lecho. / Sería un pálido lirio de cal
casida de la muchacha dorada
La muchacha dorada / se bañaba en el agua / y el agua se doraba. / Las algas y las ramas / en sombra la asombraban / y el ruiseñor cantaba / por la muchacha blanca. / Vin
casida de la muerte oscura
Quiero dormir el sueño de las manzanas, / alejarme del tumulto de los cementerios. / Quiero dormir el sueño de aquel niño / que quería cortarse el corazón en alta
casida de la mujer tendida
Verte desnuda es recordar la tierra. / La tierra lisa, limpia de caballos. / La tierra sin un junco, forma pura / cerrada al porvenir: confín de plata. / Verte desn
casida de la rosa
La rosa / no buscaba la aurora: / casi eterna en su ramo, / buscaba otra cosa. / La rosa, / no buscaba ni ciencia ni sombra: / confín de carne y sueño, / buscaba otra cos
casida de las palomas oscuras
Por las ramas del laurel / van dos palomas oscuras. / La una era el sol, / la otra la luna. / «Vecinitas», les dije, / «¿dónde está mi sepultura?» / «En mi cola», dijo
casida de los los ramos
Por las arboledas del Tamarit / han venido los perros de plomo / a esperar que se caigan los ramos, / a esperar que se quiebren ellos solos. / El Tamarit tiene un m
casida de los ramos
Por las arboledas del Tamarit / han venido los perros de plomo / a esperar que se caigan los ramos, / a esperar que se quiebren ellos solos. / El Tamarit tiene un m
casida del herido por el agua
Quiero bajar al pozo, / quiero subir los muros de Granada, / para mirar el corazón pasado / por el punzón oscuro de las aguas. / El niño herido gemía / con una corona
casida del llanto
He cerrado mi balcón / por que no quiero oír el llanto / pero por detrás de los grises muros / no se oye otra cosa que el llanto. / Hay muy pocos ángeles que canten
casida del sueño al aire libre
Flor de jazmín y toro degollado. / Pavimento infinito. Mapa. Sala. Arpa. Alba. / La niña finge un toro de jazmines / y el toro es un sangriento crepúsculo que bra
cautiva
Por las ramas / indecisas / iba una doncella / que era la vida. / Por las ramas / indecisas. / Con un espejito / reflejaba el día / que era un resplandor / de su frente limpi
cayó una hoja…
Cayó una hoja / y dos / y tres. / Por la luna nadaba un pez. / El agua duerme una hora / y el mar blanco duerme cien. / La dama / estaba muerta en la rama. / La monja / canta
cazador
¡Alto pinar! / Cuatro palomas por el aire van. / Cuatro palomas / vuelan y tornan. / Llevan heridas / sus cuatro sombras. / ¡Bajo pinar! / Cuatro palomas en la tierra est
cementerio judío
Las alegres fiebres huyeron a las maromas de los barcos / y el judío empujó la verja con el pudor helado del interior de la lechuga. / Los niños de Cristo dormí
chopo muerto
¡Chopo viejo! Has caído / en el espejo / del remanso dormido, / abatiendo tu frente / ante el Poniente. / No fue el vendaval ronco / el que rompió tu tronco, / ni fue el
cielo vivo
Yo no podré quejarme / si no encontré lo que buscaba. / Cerca de las piedras sin jugo y los insectos vacíos / no veré el duelo del sol con las criaturas en carne
ciprés
Ciprés. / (Agua estancada.) / Chopo / (Agua cristalina.) / Mimbre. / (Agua profunda.) / Corazón. / (Agua de pupila.)
ciudad sin sueño. nocturno de brooklyn bridge
No duerme nadie por el cielo. Nadie, nadie. / No duerme nadie. / Las criaturas de la luna huelen y rondan sus cabañas. / Vendrán las iguanas vivas a morder a los
claro del reloj
Me senté / en un claro del tiempo. / Era un remanso / de silencio, / de un blanco silencio, / anillo formidable / donde los luceros / chocaban con los doce flotantes / núme
coches cerrados llegaban…
I / Coches cerrados llegaban / a las orillas de juncos / donde las ondas alisan / romano torso desnudo. / Coches que el Guadalquivir / tiende en su cristal maduro, / entr
como un incensario lleno de deseos…
Como un incensario lleno de deseos, / pasas en la tarde luminosa y clara / con la carne oscura de nardo marchito / y el sexo potente sobre tu mirada. / Llevas en la
con la frente en el suelo
Con la frente en el suelo y el pensamiento arriba, / iba yo andando, andando, / y en la senda del tiempo / se echaba mi vida en busca de un deseo. / Junto al camino
con todo el yeso…
Con todo el yeso / de los malos campos / eras junco de amor, jazmín mojado. / Con sur y llama / de los malos cielos / eras rumor de nieve por mi pecho. / Cielos y campo
consulta
¡Pasionaria azul! / Yunque de mariposas. / ¿Vives bien en el limo / de las horas? / (¡Oh poeta infantil, / quiebra tu reloj!) / Clara estrella azul, / ombligo de la auror
corazón nuevo
Mi corazón, como una sierpe, / se ha desprendido de su piel, / y aquí la miro entre mis dedos / llena de heridas y de miel. / Los pensamiento que anidaron / en tus ar
cortaron tres árboles
Eran tres. / (Vino el día con sus hachas.) / Eran dos. / (Alas rastreras de plata.) / Era uno. / Era ninguno. / (Se quedó desnuda el agua.)
crucifixión
La luna pudo detenerse al fin por la curva blanquísima de los caballos. / Un rayo de luz violenta que se escapaba de la herida / proyectó en el cielo el instant
cuando llegue la luna llena…
Cuando llegue la luna llena / iré a Santiago de Cuba, / iré a Santiago, / en un coche de agua negra. / Iré a Santiago. / Cantarán los techos de palmera. / Iré a Santiag
cuando sale la luna…
Cuando sale la luna / se pierden las campanas / y aparecen las sendas / impenetrables. / Cuando sale la luna, / el mar cubre la tierra / y el corazón se siente / isla en
cuatro baladas amarillas
I / En lo alto de aquel monte / hay un arbolillo verde. / Pastor que vas, / pastor que vienes. / Olivares soñolientos / bajan al llano caliente. / Pastor que vas, / pastor
cuerpo presente
La piedra es una frente donde los sueños gimen / sin tener agua curva ni cipreses helados, / La piedra es una espalda para llevar al tiempo / con árboles de lágri
danza da lúa en santiago
¡Fita aquel branco galán, / olla seu transido corpo! / É a lúa que baila / na Quintana dos mortos. / Fita seu corpo transido, / negro de somas e lobos. / Nai: A lúa est
danza de la muerte
El mascarón. ¡Mirad el mascarón! / ¡Cómo viene del África a New York! / Se fueron los árboles de la pimienta, / los pequeños botones de fósforo. / Se fueron los cam
de los cuatro muleros…
1 / De los cuatro muleros / que van al campo, / el de la mula torda, / moreno y alto. / 2 / De los cuatro muleros / que van al agua, / el de la mula torda / me roba el alma. /
de otro modo
La hoguera pone al campo de la tarde / unas astas de ciervo enfurecido. / Todo el valle se tiende. Por sus lomos, / caracolea el vientecillo. / El aire cristaliza b
debajo de la hoja…
1 / Debajo de la hoja / de la verbena / tengo a mi amante malo. / ¡Jesús, qué pena! / 2 / Debajo de la hoja / de la lechuga / tengo a mi amante malo / con calentura. / 3 / Debajo
debussy
Mi sombra va silenciosa / por el agua de la acequia. / Por mi sombra están las ranas / privadas de las estrellas. / La sombra manda a mi cuerpo / reflejos de cosas qu
deseo
Sólo tu corazón caliente, / Y nada más. / Mi paraíso, un campo / Sin ruiseñor / Ni liras, / Con un río discreto / Y una fuentecilla. / Sin la espuela del viento / Sobre la
despedida
Si muero. / dejad el balcón abierto. / El niño come naranjas. / (Desde mi balcón lo veo.) / El segador siega el trigo. / (Desde mi balcón lo siento.) / ¡Si muero, / dejad
desposorio
Tirad ese anillo / al agua. / (La sombra apoya sus dedos / sobre mi espalda.) / Tirad ese anillo. Tengo / más de cien años. ¡Silencio! / ¡No preguntadme nada! / Tirad ese
diálogo del amargo
Campo / Una voz.- / Amargo. / Las adelfas de mi patio. / Corazón de almendra amarga. / Amargo. / (Llegan tres jóvenes con anchos sombreros) / Joven 1.- Vamos a llegar tar
dice la tarde: “¡tengo sed de sombra!”…
Dice la tarde: “¡Tengo sed de sombra!” / Dice la luna: “¡Yo, sed de luceros!” / La fuente cristalina pide labios / y suspira el viento. / Yo tengo sed de aromas y d
dos lunas de tarde
I / (A Laurita, amiga de mi hermana) / La luna está muerta, muerta; / pero resucita en la primavera. / Cuando en la frente de los chopos / se rice el viento del Sur. /
dos marinos en la orilla
I / Se trajo en el corazón / un pez del Mar de la China. / A veces se ve cruzar / diminuto por sus ojos. / Olvida siendo marino / los bares y las naranjas. / Mira al agua
dos muchachas
La Lola / Bajo el naranjo lava / pañales de algodón. / Tiene verdes los ojos / y violeta la voz. / ¡Ay, amor, / bajo el naranjo en flor! / El agua de la acequia / iba llena
eco
Ya se ha abierto / la flor de la aurora. / (¿Recuerdas / el fondo de la tarde?) / El nardo de la luna / derrama su olor frío. / (¿Recuerdas / la mirada de agosto?)
el amor duerme en el pecho del poeta
Tú nunca entenderás lo que te quiero / porque duermes en mí y estás dormido. / Yo te oculto llorando, perseguido / por una voz de penetrante acero. / Norma que agit
el café de chinitas
En el café de Chinitas / dijo a Paquiro un hermano: / «Soy más valiente que tú / más torero y mas gitano.» / En el café de Chinitas / dijo a Paquiro un Frascuelo: / «So
el canto de la miel
La miel es la palabra de Cristo, / el oro derretido de su amor. / El más allá del néctar, / la momia de la luz del paraíso. / La colmena es una estrella casta, / pozo
el canto quiere ser luz
El canto quiere ser luz. / En lo oscuro el canto tiene / hilos de fósforo y luna. / La luz no sabe qué quiere. / En sus límites de ópalo, / se encuentra ella misma, / y
el concierto interrumpido
Ha roto la armonía / de la noche profunda / el calderón helado y soñoliento / de la media luna. / Las acequias protestan sordamente / arropadas con juncias, / y las ran
el corazón…
El corazón / que tenía en la escuela / donde estuvo pintada / la cartilla primera, / ¿está en ti, / noche negra? / (Frío, frío, / como el agua / del río) / El primer beso / que
el diamante
El diamante de una estrella / ha rayado el hondo cielo, / pájaro de luz que quiere / escapar del universo / y huye del enorme nido / donde estaba prisionero / sin saber
el duro corazón de la veleta…
El duro corazón de la veleta / entre el libro del tiempo. / (Una hoja la tierra / y otra hoja el cielo.) / Aplastose doliente sobre letras / de tejados viejos. / Lírica
el emplazado
¡Mi soledad sin descanso! / Ojos chicos de mi cuerpo / y grandes de mi caballo, / no se cierran por la noche / ni miran al otro lado / donde se aleja tranquilo / un sue
el espejo engañoso
Verde rama exenta / de ritmo y de pájaro. / Eco de sollozo / sin dolor ni labio. / Hombre y Bosque. / Lloro / frente al mar amargo. / ¡Hay en mis pupilas / dos mares cantan
el lagarto está llorando
El lagarto está llorando. / La lagarta está llorando. / El lagarto y la lagarta / con delantaritos blancos. / Han perdido sin querer / su anillo de desposados. / ¡Ay, s
el lagarto viejo
En la agostada senda / he visto al buen lagarto / (gota de cocodrilo) / meditando. / Con su verde levita / de abate del diablo, / su talante correcto / y su cuello planch
el macho cabrío
El rebaño de cabras ha pasado / junto al agua del río. / En la tarde de rosa y de zafiro, / llena de paz romántica, / yo miro / el gran macho cabrío. / ¡Salve, demonio
el mariquita se peina…
El mariquita se peina / en su peinador de seda. / Los vecinos se sonríen / en sus ventanas postreras. / El mariquita organiza / los bucles de su cabeza. / Por los patio
el mar…
El mar / sonríe a lo lejos. / Dientes de espuma, / labios de cielo. / ¿Qué vendes, oh joven turbia / con los senos al aire? / Vendo, señor, el agua / de los mares. / ¿Qué l
el mascarón. ¡mirad el mascarón!…
El Mascarón. ¡Mirad el mascarón! / ¡Cómo viene del África a New York! / Se fueron los árboles de la pimienta, / los pequeños botones de fósforo. / Se fueron los cam
el niño loco
Yo decía: «Tarde» / Pero no era así. / La tarde era otra cosa / que ya se había marchado. / (Y la luz encogía / sus hombros como una niña.) / «Tarde» ¡Pero es inútil! / É
el niño mudo
El niño busca su voz. / (La tenía el rey de los grillos.) / En una gota de agua / buscaba su voz el niño. / No la quiero para hablar; / me haré con ella un anillo / que
el niño stanton
Cuando me quedo solo / me quedan todavía tus diez años, / los tres caballos ciegos, / tus quince rostros con el rostro de la pedrada / y las fiebres pequeñas helada
el paso de la siguiriya
Entre mariposas negras / va una muchacha morena / junto a una blanca serpiente / de niebla. / Tierra de luz, / cielo de tierra. / Va encadenada al temblor / de un ritmo q
el poeta dice la verdad
Quiero llorar mi pena y te lo digo / para que tú me quieras y me llores / en un anochecer de ruiseñores, / con un puñal, con besos y contigo. / Quiero matar al únic
el poeta habla por teléfono con el amor
Tu voz regó la duna de mi pecho / en la dulce cabina de madera. / Por el sur de mis pies fue primavera / y al norte de mi frente flor de helecho. / Pino de luz por
el poeta pide a su amor que le escriba
Amor de mis entrañas, viva muerte, / en vano espero tu palabra escrita / y pienso, con la flor que se marchita, / que si vivo sin mí quiero perderte. / El aire es i
el presentimiento
El presentimiento / es la sonda del alma / en el misterio. / Nariz del corazón, / que explora en la tiniebla / del tiempo. / Ayer es lo marchito. / El sentimiento / y el ca
el rey de harlem
Con una cuchara / arrancaba los ojos a los cocodrilos / y golpeaba el trasero de los monos. / Con una cuchara. / Fuego de siempre dormía en los pedernales, / y los es
el río guadalquivir…
El río Guadalquivir / va entre naranjos y olivos. / Los dos ríos de Granada / bajan de la nieve al trigo. / ¡Ay, amor / que se fue y no vino! / El río Guadalquivir / tien
el silencio
Oye, hijo mío, el silencio. / Es un silencio ondulado, / un silencio, / donde resbalan valles y ecos / y que inclina las frentes / hacia el suelo.
el trigal se ha entregado a la muerte…
El trigal se ha entregado a la muerte. / Ya las hoces cortan las espigas. / Cabecean los chopos hablando / con el alma sutil de la brisa. / El trigal sólo quiere si
elegía
Como un incensario lleno de deseos, / pasas en la tarde luminosa y clara / con la carne oscura de nardo marchito / y el sexo potente sobre tu mirada. / Llevas en la
elegía a doña juana la loca
Princesa enamorada sin ser correspondida. / Clavel rojo en un valle profundo y desolado. / La tumba que te guarda rezuma tu tristeza / a través de los ojos que ha
elegía del silencio
Silencio, ¿dónde llevas / tu cristal empañado / de risas, de palabras / y sollozos del árbol? / ¿Cómo limpias, silencio, / el rocío del canto / y las manchas sonoras / qu
en el blanco infinito…
En el blanco infinito, / nieve, nardo y salina, / perdió su fantasía. / El color blanco, anda, / sobre una muda alfombra / de plumas de paloma. / Sin ojos ni ademán, / in
en el café de chinitas…
1 / En el café de Chinitas / dijo Paquiro a su hermano: / «Soy más valiente que tú, / más torero y más gitano». / 2 / En el café de Chinitas / dijo Paquiro a Frascuelo: / «
en el instituto y en la universidad
La primera vez / no te conocí. / La segunda, sí. / Dime / si el aire te lo dice. / Mañanita fría / yo me puse triste, / y luego me entraron / ganas de reírme. / No te conocí.
en la agostada senda…
En la agostada senda / he visto al buen lagarto / (gota de cocodrilo) / meditando. / Con su verde levita / de abate del diablo, / su talante correcto / y su cuello planch
en la mitad del barranco…
En la mitad del barranco / las navajas de Albacete, / bellas de sangre contraria, / relucen como los peces. / Una dura luz de naipe / recorta en el agrio verde / caball
en la muerte de josé ciria y escalante
¡Quién dirá que te vio, y en qué momento? / ¡Qué dolor de penumbra iluminada! / Dos voces suenan: el reloj y el viento, / mientras flota sin ti la madrugada. / Un d
en lo alto de aquel monte…
En lo alto de aquel monte / hay un arbolillo verde. / Pastor que vas, / pastor que vienes. / Olivares soñolientos / bajan al llano caliente. / Pastor que vas, / pastor qu
en málaga
Suntuosa Leonarda. / Carne pontifical y traje blanco, / en las barandas de «Villa Leonarda». / Expuesta a los tranvías y a los barcos. / Negros torsos bañistas oscu
en viena hay diez muchachas…
En Viena hay diez muchachas, / un hombro donde solloza la muerte / y un bosque de palomas disecadas. / Hay un fragmento de la mañana / en el museo de la escarcha. / H
encina
Bajo tu casta sombra, encina vieja, / quiero sondar la fuente de mi vida / y sacar de los fangos de mi sombra / las esmeraldas líricas. / Echo mis redes sobre el ag
encrucijada
¡Oh, qué dolor el tener / versos en la lejanía / de la pasión, y el cerebro / todo manchado de tinta! / ¡Oh, qué dolor no tener / la fantástica camisa / del hombre feli
encuentro
Ni tú ni yo estamos / en disposición / de encontrarnos. / Tú… por lo que ya sabes. / ¡Yo la he querido tanto! / Sigue esa veredita. / En las manos / tengo los agujeros / de
equivocar el camino…
Equivocar el camino / es llegar a la nieve / y llegar a la nieve / es pacer durante veinte siglos las hierbas de los cementerios. / Equivocar el camino / es llegar a
es la granada olorosa…
Es la granada olorosa / un cielo cristalizado. / (Cada grano es una estrella, / cada velo es un ocaso.) / Cielo seco y comprimido / por la garra de los años. / La grana
es verdad
¡Ay, qué trabajo me cuesta / quererte como te quiero! / Por tu amor me duele el aire, / el corazón / y el sombrero. / ¿Quién me compraría a mí / este cintillo que tengo
escena
Altas torres. / Largos ríos. / Hada / Toma el anillo de bodas / que llevaron tus abuelos. / Cien manos, bajo la tierra, / lo están echando de menos. / Yo / Voy a sentir en
escena del teniente coronel de la guardia civil
Cuarto de banderas / Teniente coronel.- Yo soy el teniente coronel de la Guardia Civil. / Sargento.- Sí / Teniente coronel.- Y no hay quien me desmienta. / Sargento
escuela
Maestro / ¿Qué doncella se casa / con el viento? / Niño / La doncella de todos / los deseos. / Maestro / ¿Qué le regala / el viento? / Niño / Remolinos de oro / y mapas superpues
espigas
El trigal se ha entregado a la muerte. / Ya las hoces cortan las espigas. / Cabecean los chopos hablando / con el alma sutil de la brisa. / El trigal sólo quiere si
esquilones de plata…
Esquilones de plata / Llevan los bueyes. / -¿Dónde vas, niña mía, / De sol y nieve? / -Voy a las margaritas / Del prado verde. / -El prado está muy lejos / Y miedo tiene.
estampa del cielo
Las estrellas / no tienen novio. / ¡Tan bonitas / como son las estrellas! / Aguardan a un galán / que las remonte / a su ideal Venecia. / Todas las noches salen / a las rej
este es el prólogo
Dejaría en este libro / toda mi alma. / Este libro que ha visto / conmigo los paisajes / y vivido horas santas. / ¡Qué pena de los libros / que nos llenan las manos / de
este galapaguito…
Este galapaguito / no tiene mare; / lo parió una gitana, / lo echó a la calle. / No tiene mare, sí; / no tiene mare, no: / no tiene mare, / lo echó a la calle. / Este niño
este pichón del turia que te mando…
Este pichón del Turia que te mando, / de dulces ojos y de blanca pluma, / sobre laurel de Grecia vierte y suma / llama lenta de amor do estoy parando. / Su cándida
fábula
Unicornios y cíclopes. / Cuernos de oro / y ojos verdes. / Sobre el acantilado, / en tropel gigantesco, / ilustran el azogue / sin cristal, del mar. / Unicornios y cíclop
fábula y rueda de los tres amigos
Enrique, / Emilio, / Lorenzo. / Estaban los tres helados: / Enrique por el mundo de las camas; / Emilio por el mundo de los ojos y las heridas de las manos, / Lorenzo p
falsete
¡Ay, petenera gitana! / ¡Yayay petenera! / Tu entierro no tuvo niñas / buenas. / Niñas que le dan a Cristo muerto / sus guedejas, / y llevan blancas mantillas / en las fe
flor
El magnífico sauce / de la lluvia, caía. / ¡Oh la luna redonda / sobre las ramas blancas!
friso
Tierra / Las niñas de la brisa / van con sus largas colas. / Cielo / Los mancebos del aire / saltan sobre la luna. /
gacela de la huida
Me he perdido muchas veces por el mar / con el oído lleno de flores recién cortadas, / con la lengua llena de amor y de agonía. / Muchas veces me he perdido por e
gacela de la muerte oscura
Quiero dormir el sueño de las manzanas / alejarme del tumulto de los cementerios. / Quiero dormir el sueño de aquel niño / que quería cortarse el corazón en alta
gacela de la raíz amarga
Hay una raíz amarga / y un mundo de mil terrazas. / Ni la mano más pequeña / quiebra la puerta del agua. / ¿Dónde vas, adónde, dónde? / Hay un cielo de mil ventanas / —
gacela de la terrible presencia
Yo quiero que el agua se quede sin cauce, / yo quiero que el viento se quede sin valles. / Quiero que la noche se quede sin ojos / y mi corazón sin flor del oro; /
gacela del amor con cien años
Suben por la calle / los cuatro galanes, / ay, ay, ay, ay. / Por la calle abajo / van los tres galanes, / ay, ay, ay. / Se ciñen el talle / esos dos galanes, / ay, ay. / ¡Cóm
gacela del amor desesperado
La noche no quiere venir / para que tú no vengas, / ni yo pueda ir. / Pero yo iré, / aunque un sol de alacranes me coma la sien. / Pero tú vendrás / con la lengua quema
gacela del amor imprevisto
Nadie comprendía el perfume / de la oscura magnolia de tu vientre. / Nadie sabía que martirizabas / un colibrí de amor entre los dientes. / Mil caballitos persas se
gacela del amor maravilloso
Con todo el yeso / de los malos campos, / eras junco de amor, jazmín mojado. / Con sur y llamas / de los malos cielos, / eres rumor de nieve por mi pecho. / Cielos y ca
gacela del amor que no se deja ver
Solamente por oír / la campana de la Vela / te puse una corona de verbena. / Granada era una luna / ahogada entre las yedras. / Solamente por oír / la campana de la Vel
gacela del mercado matutino
Por el arco de Elvira / quiero verte pasar, / para saber tu nombre / y ponerme a llorar. / ¿Qué luna gris de las nueve / te desangró la mejilla? / ¿Quién recoge tu semi
gacela del niño muerto
Todas las tardes en Granada, / todas las tardes se muere un niño. / Todas las tardes el agua se sienta / a conversar con sus amigos. / Los muertos llevan alas de mu
gacela del recuerdo del amor
No te lleves tu recuerdo. / Déjalo solo en mi pecho, / temblor de blanco cerezo / en el martirio de enero. / Me separa de los muertos / un muro de malos sueños. / Doy p
galán
Galán / galancillo. / En tu casa queman tomillo. / Ni que vayas, ni que vengas, / con llave cierro la puerta. / Con llave de plata fina. / Atada con una cinta. / En la ci
gloria: oro, incienso y mirra
Fresquísimas violas. / Bandadas de rubores levantados / por este don de lágrimas que enlaza / la muchedumbre de las viejecillas / con la niña y el niño de mi frente
gráfico de la petenera
Campana / Bordón / En la torre / amarilla, / dobla una campana. / Sobre el viento / amarillo, / se abren las campanadas. / En la torre / amarilla, / cesa la campana. / El viento
granada y 1850
Desde mi cuarto / oigo el surtidor. / Un dedo de la parra / y un rayo de sol. / Señalan hacia el sitio / de mi corazón. / Por el aire de agosto / se van las nubes. Yo, / su
grito hacia roma
Manzanas levemente heridas / por finos espadines de plata, / nubes rasgadas por una mano de coral / que lleva en el dorso una almendra de fuego, / Peces de arsénico
grito hacia roma - desde la torre del crysler building
Manzanas levemente heridas / por los finos espadines de plata, / nubes rasgadas por una mano de coral / que lleva en el dorso una almendra de fuego, / peces de arsé
ha roto la armonía…
Ha roto la armonía / de la noche profunda / el calderón helado y soñoliento / de la media luna. / Las acequias protestan sordamente / arropadas con juncias, / y las ran
hacia roma caminan…
Hacia Roma caminan / dos pelegrinos, / a que los case el Papa, / mamita, / porque son primos, / niña bonita, / porque son primos, / niña. / Sombrerito de hule / lleva el mozu
hay almas que tienen
Hay almas que tienen / azules luceros, / mañanas marchitas / entre hojas del tiempo, / y castos rincones / que guardan un viejo / rumor de nostalgias / y sueños. / Otras al
hay dulzura infantil…
Hay dulzura infantil / en la mañana quieta. / Los árboles extienden / sus brazos a la tierra. / Un vaho tembloroso / cubre las sementeras, / y las arañas tienden / sus ca
hay una raíz amarga…
Hay una raíz amarga / y un mundo de mil terrazas. / Ni la mano más pequeña / quiebra la puerta de agua. / ¿Dónde vas? ¿adónde? ¿dónde? / Hay un cielo de mil ventanas /
he cerrado mi balcón…
He cerrado mi balcón / porque no quiero oír el llanto / pero por detrás de los grises muros / no se oye otra cosa que el llanto. / Hay muy pocos ángeles que canten,
herbarios
Libro / I / El viajante de los jardines / lleva un herbario. / Con su tomo de olor, gira. / Por las noches vienen a sus ramas / las almas de los viejos pájaros. / Cantan
hora de estrellas
El silencio redondo de la noche / sobre el pentagrama / del infinito. / Yo me salgo desnudo a la calle, / maduro de versos / perdidos. / Lo negro, acribillado / por el ca
huerto de marzo
Mi manzano / tiene ya sombra y pájaros. / ¡Qué brinco da mi sueño / de la luna al viento! / Mi manzano / da a lo verde sus brazos. / Desde marzo, cómo veo / la frente bla
i – poemas de la soledad en columbia university
VUELTA DE PASEO / Asesinado por el cielo, / entre las formas que van hacia la sierpe / y las formas que buscan el cristal, / dejaré crecer mis cabellos. / Con el árbo
idilio
Tú querías que yo te dijera / el secreto de la primavera. / Y yo soy para el secreto / lo mismo que es el abeto. / Árbol cuyos mil deditos / señalan mil caminitos. / Nu
iglesia abandonada
(Balada de la gran guerra) / Yo tenía un hijo que se llamaba Juan. / Yo tenía un hijo. / Se perdió por los arcos un viernes de todos los muertos. / Le vi jugar en l
ii – los negros
NORMA Y PARAÍSO DE LOS NEGROS / Odian la sombra del pájaro / sobre el pleamar de la blanca mejilla / y el conflicto de luz y viento / en el salón de la nieve fría. /
iii – calles y sueños
DANZA DE LA MUERTE / El mascarón, ¡Mirad el mascarón! / ¡Cómo viene del Africa a New York! / Se fueron los árboles de la pimienta, / Los pequeños botones de fósforo
interior
Ni quiero ser poeta, / ni galante. / ¡Sábanas blancas donde te desmayes! / No conoces el sueño / ni el resplandor del día. / Como los calamares, / ciegas desnuda en tin
invocación al laurel
Bajo tu casta sombra, encina vieja, / quiero sondar la fuente de mi vida / y sacar de los fangos de mi sombra / las esmeraldas líricas. / Echo mis redes sobre el ag
iv – poemas del lago eden mills
POEMA DOBLE DEL LAGO EDEN / Nuestro ganado pace, el viento espira. / -Garcilaso / Era mi voz antigua / ignorante de los densos jugos amargos. / La adivino lamiendo mi
ix – huida de nueva york
PEQUEÑO VALS VIENES / En Viena hay diez muchachas, / un hombro donde solloza la muerte / y un bosque de palomas disecadas. / Hay un fragmento de la mañana / en el mus
juan ramón jiménez
En el blanco infinito, / nieve, nardo y salina, / perdió su fantasía. / El color blanco, anda, / sobre una muda alfombra / de plumas de paloma. / Sin ojos ni ademán / inm
la aurora
La aurora de Nueva York tiene / cuatro columnas de cieno / y un huracán de negras palomas / que chapotean en las aguas podridas. / La aurora de Nueva York gime / por
la aurora de nueva york tiene…
La aurora de Nueva York tiene / cuatro columnas de cieno / y un huracán de negras palomas / que chapotean las aguas podridas. / La aurora de Nueva York gime / por las
la balada del agua del mar
El mar / sonríe a lo lejos. / Dientes de espuma, / labios de cielo. / ¿Qué vendes, oh joven turbia / con los senos al aire? / Vendo, señor, el agua / de los mares. / ¿Qué l
la calle de los mundos
Detrás de las inmóviles vidrieras / las muchachas juegan con sus risas. / (En los pianos vacíos, / arañas titiriteras.) / Las muchachas hablan de sus novios / agitand
la casada infiel
Y que yo me la llevé al río / creyendo que era mozuela, / pero tenía marido. / Fue la noche de Santiago / y casi por compromiso. / Se apagaron los faroles / y se encend
la cogida y la muerte
A las cinco de la tarde. / Eran las cinco en punto de la tarde. / Un niño trajo la blanca sábana / a las cinco de la tarde. / Una espuerta de cal ya prevenida / a las
la guitarra…
La guitarra / hace llorar a los sueños. / El sollozo de las almas / perdidas / se escapa por su boca / redonda. / Y como la tarántula, / teje una gran estrella / para cazar
la hoguera pone al campo de la tarde…
La hoguera pone al campo de la tarde, / unas astas de ciervo enfurecido. / Todo el valle se tiende. Por sus lomos, / caracolea el vientecillo. / El aire cristaliza
la lola
Bajo el naranjo lava / pañales de algodón. / Tiene verdes los ojos / y violeta la voz. / ¡Ay, amor, / bajo el naranjo en flor! / El agua de la acequia / iba llena de sol,
la luna asoma
Cuando sale la luna / se pierden las campanas / y aparecen las sendas / impenetrables. / Cuando sale la luna, / el mar cubre la tierra / y el corazón se siente / isla en
la luna gira en el cielo…
La luna gira en el cielo / sobre las tierras sin agua / mientras el verano siembra / rumores de tigre y llama. / Por encima de los techos / nervios de metal sonaban. /
la luna pudo detenerse al fin por la curva blanquísima…
La luna pudo detenerse al fin por la curva blanquísima de los caballos. / Un rayo de luz violeta que se escapaba de la herida / proyectó en el cielo el instante
la luna vino a la fragua…
La luna vino a la fragua / Con su polisón de nardos. / El niño la mira, mira. / El niño la está mirando. / En el aire conmovido / mueve la luna sus brazos / y enseña, l
la luna y la muerte
La luna tiene dientes de marfil. / ¡Qué vieja y triste asoma! / Están los cauces secos, / los campos sin verdores / y los árboles mustios / sin nidos y sin hojas. / Doñ
la mariposa
Mariposa del aire / ¡que hermosa eres! / Mariposa del aire / dorada y verde. / Luz de candil… / Mariposa del aire, / quédate ahí, ahí, ahí. / No te quieres parar, / pararte
la miel es la palabra de cristo…
La miel es la palabra de Cristo, / el oro derretido de su amor. / El más allá del néctar, / la momia de la luz del paraíso. / La colmena es una estrella casta, / pozo
la monja gitana
Silencio de cal y mirto. / Malvas en las hierbas finas. / La monja borda alhelíes / sobre una tela pajiza. / Vuelan en la araña gris / siete pájaros del prisma. / La ig
la muchacha dorada…
La muchacha dorada / se bañaba en el agua / y el agua se doraba. / Las algas y las ramas / en sombra la asombraban / y el ruiseñor cantaba / por la muchacha blanca. / Vin
la niña va por mi frente
¡Oh, qué antiguo sentimiento! / ¿De qué me sirve, pregunto, / la tinta, el papel y el verso? / Carne tuya me parece, / rojo lirio, junco fresco. / Morena de luna llen
la noche no quiere venir…
La noche no quiere venir / para que tú no vengas / ni yo pueda ir. / Pero yo iré / aunque un sol de alacranes me coma la sien. / Pero tú vendrás / con la lengua quemada
la oración de las rosas
¡Ave rosas, estrellas solemnes! / Rosas, rosas, joyas vivas de infinito; / bocas, senos y almas vagas perfumadas; / llantos, ¡besos!, granos, polen de la luna; / du
la primera vez…
La primera vez / no te conocí. / La segunda, sí. / Dime / si el aire te lo dice. / Mañanita fría / yo me puse triste, / y luego me entraron / ganas de reírme. / No te conocía
la rosa…
La rosa / no buscaba la aurora: / Casi eterna en su ramo / buscaba otra cosa. / La rosa / no buscaba ni ciencia ni sombra: / Confín de carne y sueño / buscaba otra cosa. /
la sangre derramada
¡Que no quiero verla! / Dile a la luna que venga, / que no quiero ver la sangre / de Ignacio sobre la arena. / ¡Que no quiero verla! / La luna de par en par. / caballo
la selva de los relojes
Entré en la selva / de los relojes. / Frondas de tic-tac, / racimos de campanas / y, bajo la hora múltiple, / constelaciones de péndulos. / Los lirios negros / de las hor
la señorita…
La señorita / del abanico, / va por el puente / del fresco río. / Los caballeros / con sus levitas, / miran el puente / sin barandillas. / La señorita / del abanico / y los vol
la sirena y el carabinero
(Fragmentos) / A Guillermo de Torre / El paisaje escaleno de espumas y de olivos / recorta sus perfiles en el celeste duro. / Honda luz sin un pliegue de niebla se
la soleá
Vestida con mantos negros / piensa que el mundo es chiquito / y el corazón es inmenso. / Vestida con mantos negros. / Piensa que el suspiro tierno / y el grito, desap
la soltera en misa
Bajo el Moisés del incienso, / adormecida. / Ojos de toro te miraban. / Tu rosario llovía. / Con ese traje de profunda seda, / no te muevas, Virginia. / Da los negros m
la sombra de mi alma
La sombra de mi alma / huye por un ocaso de alfabetos, / niebla de libros / y palabras. / ¡La sombra de mi alma! / He llegado a la línea donde cesa / la nostalgia, / y la
la tarara
La Tarara sí, / la Tarara, no / La Tarara, niña / que la he visto yo. / Lleva mi Tarara / un vestido verde / lleno de volantes / y de cascabeles. / La Tarara sí, / la Tarara,
la tarara, sí…
La Tarara, sí; / la tarara, no; / la Tarara, niña, / que la he visto yo. / Lleva la Tarara / un vestido verde / lleno de volantes / y de cascabeles. / La Tarara, sí; / la tar
la veleta yacente
El duro corazón de la veleta / entre el libro del tiempo. / (Una hoja la tierra / y otra hoja el cielo.) / Aplastóse doliente sobre letras / de tejados viejos. / Lírica
lamentación de la muerte
Sobre el cielo negro, / culebrinas amarillas. / Vine a este mundo con ojos / y me voy sin ellos. / ¡Señor del mayor dolor! / Y luego, / un velón y una manta / en el suelo
largo espectro de plata conmovida
Largo espectro de plata conmovida, / el viento de la noche suspirando / abrió con mano gris mi vieja herida / y se alejó: yo estaba deseando. / Llaga de amor que me
las estrellas apagadas…
Las estrellas apagadas / llenan de ceniza el río / verdoso y frío. / La fuente no tiene trenzas. / Ya se han quemado los nidos / escondidos. / Las ranas hacen del cauce
las gentes iban
Las gentes iban / y el otoño venía. / Las gentes / iban a lo verde. / Llevaban gallos / y guitarras alegres. / Por el reino / de las simientes. / El río soñaba, / corría la f
las manos de mi cariño…
Las manos de mi cariño / te están bordando una capa / con agremán de alhelíes / y con esclavina de agua. / Cuando fuiste novio mío, / por la primavera blanca, / los cas
las morillas de jaén
Tres moricas me enamoran / en Jaén: / Aixa, Fátima y Marién. / Tres moricas tan garridas / iban a coger olivas, / y hallábanlas cogidas / en Jaén: / Aixa, Fátima y Marién
las piquetas de los gallos
Las piquetas de los gallos / cavan buscando la aurora, / cuando por el monte oscuro / baja Soledad Montoya. / Cobre amarillo, su carne / huele a caballo y a sombra. / Y
las seis cuerdas
La guitarra, / hace llorar a los sueños. / El sollozo de las almas / perdidas, / se escapa por su boca / redonda. / Y como la tarántula / teje una gran estrella / para caza
las tres hojas
Debajo de la hoja / de la verbena / tengo a mi amante malo: / ¡Jesús, que pena! / Debajo de la hoja / de la lechuga / tengo a mi amante malo / con calentura. / Debajo de la
llagas de amor
Esta luz, este fuego que devora. / Este paisaje gris que me rodea. / Este dolor por una sola idea. / Esta angustia de cielo, mundo y hora. / Este llanto de sangre q
llanto por ignacio sánchez mejías
1. La cogida y la muerte / A las cinco de la tarde. / Eran las cinco en punto de la tarde. / Un niño trajo la blanca sábana / a las cinco de la tarde. / Una espuerta
lluvia
La lluvia tiene un vago secreto de ternura, / algo de soñolencia resignada y amable, / una música humilde se despierta con ella / que hace vibrar el alma dormida
los álamos de plata
Los álamos de plata / se inclinan sobre el agua, / ellos todo lo saben, pero nunca hablarán. / El lirio de la fuente / no grita su tristeza. / ¡Todo es más digno que
los caballos negros son…
Los caballos negros son. / Las herraduras son negras. / Sobre las capas relucen / manchas de tinta y de cera. / Tienen, por eso no lloran, / de plomo las calaveras. / C
los cuatro muleros
De los cuatro muleros, / que van al campo, / el de la mula torda, / moreno y alto. / De los cuatro muleros, / que van al agua, / el de la mula torda, / me roba el alma. / D
los encuentros de un caracol aventurero
Hay dulzura infantil / en la mañana quieta. / Los árboles extienden / sus brazos a la tierra. / Un vaho tembloroso / cubre las sementeras, / y las arañas tienden / sus ca
los mozos de monleón
Los mozos de Monleón / se fueron a arar temprano, / para ir a la corrida, / y remudar con despacio. / Al hijo de la viuda, / el remudo no le han dado. / Al toro tengo d
los pelegrinitos
Hacia Roma caminan / dos pelegrinos, / a que los case el Papa, / porque son primos. / Sombrerito de hule / lleva el mozuelo, / y la pelegrinita, / de terciopelo. / Al pasar
los reyes de la baraja
Si tu madre te quiere un rey, / la baraja tiene cuatro: / rey de oros, rey de copas, / rey de espadas, rey de bastos. / Corre que te pillo, / corre que te agarro, / mir
lucía martínez
Lucía Martínez. / Umbría de seda roja. / Tus muslos como la tarde / van de la luz a la sombra. / Los azabaches recónditos / oscurecen tus magnolias. / Aquí estoy, Lucía
luna y panorama de los insectos
(El poeta pide ayuda a la Virgen) / Pido a la divina Madre de Dios, / Reina celeste de todo lo criado, / me dé la pura luz de los animalitos / que tienen una sola l
lunes, miércoles y viernes
Yo era. / Yo fui, / pero no soy. / Yo era... / (¡Oh fauce maravillosa / la del ciprés y su sombra! / Ángulo de luna llena. / Ángulo de luna sola.) / Yo fui... / La luna estab
luz y panorama de los insectos
Mi corazón tendría la forma de un zapato / si cada aldea tuviera una sirena. / Pero la noche es interminable cuando se apoya en los enfermos / y barcos que buscan
luz y panorama de los insectos - poema de amor
Mi corazón tendría la forma de un zapato / si cada aldea tuviera una sirena. / Pero la noche es interminable cuando se apoya en los enfermos / y barcos que buscan
madrigal
Mi beso era una granada, / profunda y abierta; / tu boca era rosa / de papel. / El fondo un campo de nieve. / Mis manos eran hierros / para los yunques; / tu cuerpo era e
madrigal a cibda de santiago
Chove en Santiago / meu doce amor. / Camelia branca do ar / brila entebrecida ô sol. / Chove en Santiago / na noite escura. / Herbas de prata e de sono / cobren a v
madrigal apasionado
Quisiera estar en tus labios / para apagarme en la nieve / de tus dientes. / Quisiera estar en tu pecho / para en sangre deshacerme. / Quisiera en tu cabellera / de oro
madrigal de verano
Junta tu roja boca con la mía, / ¡oh Estrella la gitana! / Bajo el oro solar del mediodía / morderá la manzana. / En el verde olivar de la colina / hay una torre mora
madrigalillo
Cuatro granados / tiene tu huerto. / (Toma mi corazón / nuevo.) / Cuatro cipreses / tendrá tu huerto. / (Toma mi corazón / viejo.) / Sol y luna. / Luego... / ¡ni corazón / ni hue
malagueña
La muerte / entra y sale / de la taberna. / Pasan caballos negros / y gente siniestra / por los hondos caminos / de la guitarra. / Y hay un olor a sal / y a sangre de hembr
malestar y noche
Abejaruco. / En tus árboles oscuros. / Noche de cielo balbuciente / y aire tartamudo. / Tres borrachos eternizan / sus gestos de vino y luto. / Los astros de plomo gira
mañana
Y la canción del agua / es una cosa eterna. / Es la savia entrañable / que madura los campos. / Es sangre de poetas / que dejaron sus almas / perderse en los senderos / d
manantial
La sombra se ha dormido en la pradera. / Los manantiales cantan. / Frente al ancho crepúsculo de invierno / mi corazón soñaba. / ¿Quién pudiera entender los mananti
mar
El mar es / el Lucifer del azul. / El cielo caído / por querer ser la luz. / ¡Pobre mar condenado / a eterno movimiento, / habiendo antes estado / quieto en el firmamento
martirio de santa olalla
I / PANORAMA DE MÉRIDA / Por la calle brinca y corre / caballo de larga cola, / mientras juegan o dormitan / viejos soldados de Roma. / Medio monte de Minervas / abre sus
me he perdido muchas veces por el mar…
Me he perdido muchas veces por el mar / con el oído lleno de flores recién cortadas. / Con la lengua llena de amor y de agonía / muchas veces me he perdido por el
media luna
La luna va por el agua. / ¡Cómo está el cielo tranquilo! / Va segando lentamente / el temblor viejo del río / mientras que una rama joven / la toma por espejito. /
meditación bajo la lluvia
Ha besado la lluvia al jardín provinciano / dejando emocionantes cadencias en las hojas. / El aroma sereno de la tierra mojada / inunda el corazón de tristeza rem
memento
Cuando yo me muera, / enterradme con mi guitarra / bajo la arena. / Cuando yo me muera, / entre los naranjos / y la hierbabuena. / Cuando yo me muera, / enterradme si que
mi beso era una granada…
Mi beso era una granada, / profunda y abierta; / tu boca era rosa / de papel. / El fondo un campo de nieve. / Mis manos eran hierros / para los yunques; / tu cuerpo era e
mi corazón está aquí…
Mi corazón está aquí, / Dios mío, / hunde tu cetro en él, Señor. / Es un membrillo / demasiado otoñal / y está podrido. / Arranca los esqueletos / de los gavilanes lírico
mi corazón reposa junto a la fuente fría…
Mi corazón reposa junto a la fuente fría. / (Llénala con tus hilos, / araña del olvido). / El agua de la fuente su canción le decía. / (Llénala con tus hilos, / araña
mi niña se fue a la mar
Mi niña se fue a la mar, / a contar olas y chinas, / pero se encontró, de pronto, / con el río de Sevilla. / Entre adelfas y campanas / cinco barcos se mecían, / con lo
mi sombra va silenciosa…
Mi sombra va silenciosa / por el agua de la acecia. / Por mi sombra están las ranas / privadas de las estrellas. / La sombra manda a mi cuerpo / reflejos de cosas qui
muerte
¡Qué esfuerzo! / ¡Qué esfuerzo del caballo por ser perro! / ¡Qué esfuerzo del perro por ser golondrina! / ¡Qué esfuerzo de la golondrina por ser abeja! / ¡Qué esfue
muerte de antoñito el camborio
Voces de muerte sonaron / cerca del Guadalquivir. / Voces antiguas que cercan / voz de clavel varonil. / Les clavó sobre las botas / mordiscos de jabalí. / En la lucha
muerte de la petenera
En la casa blanca, muere / la perdición de los hombres. / Cien jacas caracolean. / Sus jinetes están muertos. / Bajo las estremecidas / estrellas de los velones, / su f
muerto de amor
¿Qué es aquello que reluce / por los altos corredores? / Cierra la puerta, hijo mío; / acaban de dar las once. / En mis ojos, sin querer, / relumbraban cuatro faroles
mundo
Agnus Dei qui tollis pecata mundi. / Miserere nobis / Noche de los tejados y la planta del pie, / silbaba por los ojos secos de las palomas. / Alga y cristal en fug
murió al amanecer
Noche de cuatro lunas / y un solo árbol, / con una sola sombra / y un solo pájaro. / Busco en mi carne las / huellas de tus labios. / El manantial besa al viento / sin to
nacimiento de cristo
Un pastor pide teta por la nieve que ondula / blancos perros tendidos entre linternas sordas. / El Cristito de barro se ha partido los dedos / en los tilos eterno
nadie comprendía el perfume…
Nadie comprendía el perfume / de la oscura magnolia de tu vientre. / Nadie sabía que martirizabas / un colibrí de amor entre los dientes. / Mil caballitos persas se
nana
Duérmete, niñito mío, / que tu madre no está en casa; / que se la llevó la Virgen / de compañera a su casa.
nana de sevilla
Este galagaguito / no tiene mare. / lo parió una serrana, / lo echó a la calle. / No tiene mare, sí; / no tiene mare, no; / no tiene mare, / lo echó a la calle. / Este niño
naranja y limón
Naranja y limón. / ¡Ay de la niña / del mal amor! / Limón y naranja. / ¡Ay de la niña, / de la niña blanca! / Limón. / (Cómo brillaba / el sol.) / Naranja. / (En las chinas / del
narciso
Narciso. / Tu olor. / Y el fondo del río. / Quiero quedarme a tu vera. / Flor del amor. / Narciso. / Por tus blancos ojos cruzan / ondas y peces dormidos. / Pájaros y marip
navidad en el rio hudson
¡Esa esponja gris! / Ese marinero recién degollado. / Ese río grande. / Esa brisa de límites oscuros. / Ese filo, amor, ese filo. / Estaban los cuatro marineros lucha
new york
Debajo de las multiplicaciones / hay una gota de sangre de pato. / Debajo de las divisiones / hay una gota de sangre de marinero. / Debajo de las sumas, un río de s
new york - oficina y denuncia
Debajo de las multiplicaciones / hay una gota de sangre de pato. / Debajo de las divisiones / hay una gota de sangre de marinero. / Debajo de las sumas, un río de s
nido
¿Qué es lo que guardo en estos / momentos de tristeza? / ¡Ay, quién tala mis bosques / dorados y floridos! / ¿Qué leo en el espejo / de plata conmovida / que la aurora
niña ahogada en el pozo
Las estatuas sufren por los ojos con la oscuridad de los ataúdes, / pero sufren mucho más por el agua que no desemboca. / Que no desemboca. / El pueblo corría por
no quise…
No quise. / No quise decirte nada. / Vi en tus ojos / dos arbolitos locos. / De brisa, de risa y de oro. / Se meneaban. / No quise. / No quise decirte nada.
noche
Suite para piano y voz emocionada / Rasgos / Aquel camino / sin gente... / Aquel camino. / Aquel grillo / sin hogar... / Aquel grillo. / Y esta esquila / que se duerme... / Est
noche (cirio, candil)
Cirio, candil, / farol y luciérnaga. / La constelación / de la saeta. / Ventanitas de oro / tiemblan, / y en la aurora se mecen / cruces superpuestas. / Cirio, candil, / faro
noche del amor insomne
Noche arriba los dos con luna llena, / yo me puse a llorar y tú reías. / Tu desdén era un dios, las quejas mías / momentos y palomas en cadena. / Noche abajo los do
nocturno del hueco
I / Para ver que todo se ha ido, / para ver los huecos y los vestidos, / ¡dame tu guante de luna, / tu otro guante perdido en la hierba, / amor mío! / Puede el aire arr
nocturno esquemático
(Teoría del arco iris) / Hinojo, serpiente y junco. / Aroma, rastro y penumbra. / Aire, tierra y soledad. / (La escala llega a la luna.) / (La escala llega a la luna.
nocturnos de la ventana
1 / Alta va la luna. / Bajo corre el viento. / (Mis largas miradas, / exploran el cielo.) / Luna sobre el agua. / Luna bajo el viento. / (Mis cortas miradas, / exploran el
norma y paraíso de los negros
Odian la sombra del pájaro / sobre el pleamar de la blanca mejilla / y el conflicto de luz y viento / en el salón de la nieve fría. / Odian la flecha sin cuerpo, / el
normas
I / Norma de ayer encontrada / sobre mi noche presente; / resplandor adolescente / que se opone a la nevada. / No quieren darte posada / mis dos niñas de sigilo, / morena
noviembre
Todos los ojos / estaban abiertos / frente a la soledad / despintada por el llanto. / Tin / tan, / tin / tan. / Los verdes cipreses / guardaban su alma / arrugada por el viento
nu
Bajo la adelfa sin luna / estabas fea desnuda. / Tu carne buscó en mi mapa / el amarillo de España. / Qué fea estabas, francesa, / en lo amargo de la adelfa. / Roja y v
oda a salvador dalí
Una rosa en el alto jardín que tu deseas. / Una rueda en la pura sintaxis del acero. / Desnuda la montaña de niebla impresionista. / Los grises oteando sus balaus
oda a walt whitman
Por el East River y el Bronx / los muchachos cantaban enseñando sus cinturas, / con la rueda, el aceite, el cuero y el martillo. / Noventa mil mineros sacaban la
oda al rey de harlem
Con una cuchara / arrancaba los ojos a los cocodrilos / y golpeaba el trasero de los monos. / Con una cuchara. / Fuego de siempre dormía en los pedernales, / y los es
oda al santísimo sacramento del altar
(Fragmento) / Homenaje a Manel de Falla / Exposición / Pange lingua gloriosi / corporis misterium. / Cantaban las mujeres por el muro clavado / cuando te vi, Dios fuert
omega
Poema para muertos / Las hierbas. / Yo me cortaré la mano derecha. / Espera. / Las hierbas. / Tengo un guante de mercurio y otro de seda. / Espera. / ¡Las hierbas! / No sol
otra canción
¡El sueño se deshizo para siempre! / En la tarde lluviosa / mi corazón aprende / la tragedia otoñal / que los árboles llueven. / Y en la dulce tristeza / del paisaje qu
otro sueño
¡Una golondrina vuela / hacia muy lejos!... / Hay floraciones de rocío / sobre mi sueño, / y mi corazón da vueltas / lleno de tedio, / como un tiovivo en que la Muerte /
paisaje
La tarde equivocada / se vistió de frío. / Detrás de los cristales / turbios, todos los niños / ven convertirse en pájaros / un árbol amarillo. / La tarde está tendida /
paisaje (el campo de olivos)
El campo / de olivos / se abre y se cierra / como un abanico. / Sobre el olivar / hay un cielo hundido / y una lluvia oscura / de luceros fríos. / Tiembla junco y penumbra /
paisaje con dos tumbas y un perro asirio
Amigo, / levántate para que oigas aullar / al perro asirio. / Las tres ninfas del cáncer han estado bailando, / hijo mío. / Trajeron unas montañas de lacre rojo / y una
paisaje de la multitud que orina
Se quedaron solos: / aguardaban la velocidad de las últimas bicicletas. / Se quedaron solas: / esperaban la muerte de un niño en el velero japonés. / Se quedaron so
paisaje de la multitud que vomita
La mujer gorda venía delante / arrancando las raíces y mojando el pergamino de los tambores; / la mujer gorda / que vuelve del revés los pulpos agonizantes. / La mu
pajarita de papel
¡Oh pajarita de papel! / Águila de los niños. / Con las plumas de letras, / sin palomo / y sin nido. / Las manos aún mojadas de misterio / te crean en un frío / anochecer
palimpsestos
Ciudad / El bosque centenario / penetra en la ciudad, / pero el bosque está dentro / del mar. / Hay flechas en el aire / y guerreros que van / perdidos entre ramas / de cor
panorama ciego de nueva york
Si no son los pájaros / cubiertos de ceniza, / si no son los gemidos que golpean las ventanas de la boda, / serán las delicadas criaturas del aire / que manan la sa
paso
Virgen con miriñaque, / virgen de Soledad, / abierta como un inmenso / tulipán. / En tu barco de luces / vas / por la alta marea / de la ciudad, / entre saetas turbias / y es
patio húmedo
Las arañas / iban por los laureles. / La casualidad / se va tornando en nieve, / y los años dormidos / ya se atreven / a clavar los telares / del siempre. / La quietud hech
pequeño poema infinito
Equivocar el camino / es llegar a la nieve / y llegar a la nieve / es pacer durante veinte siglos las hierbas de los cementerios. / Equivocar el camino / es llegar a
pequeño vals vienés
En Viena hay diez muchachas, / un hombro donde solloza la muerte / y un bosque de palomas disecadas. / Hay un fragmento de la mañana / en el museo de la escarcha. / H
poema de la saeta
Arqueros / Los arqueros oscuros / a Sevilla se acercan. / Guadalquivir abierto. / Anchos sombrero grises, / largas capas lentas. / ¡Ay, Guadalquivir! / Vienen de los remo
poema de la saeta: sevilla
Sevilla es una torre / llena de arqueros finos. / Sevilla para herir. / Córdoba para morir. / Una ciudad que acecha / largos ritmos, / y los enrosca / como laberintos. / Co
poema de la seguiriya gitana
Paisaje / El campo / de olivos / se abre y se cierra / como un abanico. / Sobre el olivar / hay un cielo hundido / y una lluvia oscura / de luceros fríos. / Tiembla junco y p
poema de la siguiriya gitana. la guitarra
Empieza el llanto / de la guitarra. / Se rompen las copas / de la madrugada. / Empieza el llanto / de la guitarra. / Es inútil callarla. / Es imposible / callarla. / Llora mo
poema de la soleá
Tierra seca / Tierra seca, / tierra quieta / de noches / inmensas. / (Viento en el olivar, / viento en la sierra.) / Tierra / vieja / del candil / y la pena. / Tierra / de las hond
poema doble del lago edem
Era mi voz antigua / ignorante de los densos jugos amargos. / La adivino lamiendo mis pies / bajo los frágiles helechos mojados. / ¡Ay voz antigua de mi amor, / ay vo
poema doble del lago eden
Era mi voz antigua / ignorante de los densos jugos amargos. / La adivino lamiendo mis pies / bajo los frágiles helechos mojados. / ¡Ay voz antigua de mi amor, / ay vo
por el arco de elvira…
Por el arco de Elvira / quiero verte pasar / Para saber tu nombre / y ponerme a llorar. / ¿Qué luna gris de las nueve / te desangró la mejilla? / ¿Quién recoge tu semil
por el east river y el bronx…
Por el East River y el Bronx / los muchachos cantan enseñando sus cinturas, / con la rueda, el aceite, el cuero y el martillo. / Noventa mil mineros sacaban la pl
por la calle brinca y corre…
I / Panorama de Mérida / Por la calle brinca y corre / caballo de larga cola, / mientras juegan o dormitan / viejos soldados de Roma. / Medio monte de Minervas / abre sus
por las orillas del río…
Por las orillas del río / se está la noche mojando / y en los pechos de Lolita / se mueren de amor los ramos. / Se mueren de amor los ramos. / La noche canta desnuda /
por las ramas del laurel…
Por las ramas del laurel / vi dos palomas oscuras. / La una era el sol, / la otra la luna. / «Vecinita», les dije, / «¿dónde está mi sepultura?» / «En mi cola», dijo el
por una vereda…
Romance con lagunas / Por una vereda / venía Don Pedro. / ¡Ay cómo lloraba / el caballero! / Montado en un ágil / caballo sin freno, / venía en la busca / del pan y del bes
preciosa y el aire
Su luna de pergamino / Preciosa tocando viene, / por un anfibio sendero / de cristales y laureles. / El silencio sin estrellas, / huyendo del sonsonete, / cae donde el
preguntas
Un pleno de cigarras tiene el campo. / ¿Qué dices, Marco Aurelio, / de estas viejas filósofas del llano? / ¡Pobre es tu pensamiento! / Corre el agua del río mansame
preludio
Las alamedas se van, / pero dejan su reflejo. / Las alamedas se van. / pero nos dejan el viento. / El viento está amortajado / a lo largo bajo el cielo. / Pero ha dejad
prendimiento de antoñito el camborio
Antonio Torres Heredia, / hijo y nieto de Camborios, / con una vara de mimbre / va a Sevilla a ver los toros. / Moreno de verde luna / anda despacio y garboso. / Sus em
prendimiento de antoñito el camborio en el camino a sevilla
Antonio Torres Heredia, / hijo y nieto de Camborios, / con una vara de mimbre / va a Seviila a ver los toros. / Moreno de verde luna / anda despacio y garboso. / Sus em
prendimiento de antoñito el camborio en el camino de sevilla
Antonio Torres Heredia, / hijo y nieto de Camborios, / con una vara de mimbre / va a Sevilla a ver los toros. / Moreno de verde luna / anda despacio y garboso. / Sus em
primer aniversario
La niña va por mi frente. / ¡Oh, qué antiguo sentimiento! / ¿De qué me sirve, pregunto, / la tinta, el papel y el verso? / Carne tuya me parece, / rojo lirio, junco f
princesa enamorada sin ser correspondida…
Princesa enamorada sin ser correspondida. / Clavel rojo en un valle profundo y desolado. / La tumba que te guarda rezuma tu tristeza / a través de los ojos que ha
prólogo
Mi corazón está aquí, / Dios mío, / hunde tu cetro en él, Señor. / Es un membrillo / demasiado otoñal / y está podrido. / Arranca los esqueletos / de los gavilanes lírico
pueblo
Sobre el monte pelado / un calvario. / Agua clara / y olivos centenarios. / Por las callejas / hombres embozados, / y en las torres / veletas girando. / Eternamente / girando
quiero bajar al pozo…
Quiero bajar al pozo / quiero subir los muros de Granada / para mirar el corazón pasado / por el punzón oscuro de las aguas. / El niño herido gemía / con una corona d
quiero llorar mi pena y te lo digo…
Quiero llorar mi pena y te lo digo / para que tú me quieras y me llores / en un anochecer de ruiseñores / con un puñal, con besos y contigo. / Quiero matar al único
refrán
Marzo / pasa volando. / Y Enero sigue tan alto. / Enero, / sigue en la noche del cielo. / Y abajo Marzo es un momento. / Enero. / Para mis ojos viejos. / Marzo. / Para mis fr
remansillos
Me miré en tus ojos / pensando en tu alma. / Adelfa blanca. / Me miré en tus ojos / pensando en tu boca. / Adelfa roja. / Me miré en tus ojos. / ¡Pero estabas muerta! / Ade
remanso, canción final
Ya viene la noche. / Golpean rayos de luna / sobre el yunque de la tarde. / Ya viene la noche. / Un árbol grande se abriga / con palabras de cantares. / Ya viene la noc
remansos
Cipreses. / (Agua estancada) / Chopo. / (Agua cristalina) / Mimbre. / (Agua profunda) / Corazón. / (Agua de pupila)
retrato de silverio franconetti
Entre italiano / y flamenco, / ¿cómo cantaría / aquel Silverio? / La densa miel de Italia / con el limón nuestro, / iba en el hondo llanto / del siguiriyero. / Su grito fue
reyerta
En la mitad del barranco / las navajas de Albacete, / bellas de sangre contraria, / relucen como los peces. / Una dura luz de naipe / recorta en el agrio verde / caball
ribereñas
(Con acompañamiento de campanas) / Dicen que tienes cara / (balalín) / de luna llena. / (balalán.) / Cuántas campanas ¿oyes? / (balalín.) / No me dejan. / (¡balalán!) / Pero
ritmo de otoño
Amargura dorada en el paisaje. / El corazón escucha. / En la tristeza húmeda el viento dijo: / Yo soy todo de estrellas derretidas, / sangre del infinito. / Con mi ro
romance de don boyso
Camina don Boyso / mañanita fría / a tierra de moros / a buscar amiga. / Hallóla lavando / en la fuente fría: / ¿Qué haces ahí, mora, / hija de judía? / Deja mi caballo / beb
romance de la guardia civil española
Los caballos negros son. / Las herraduras son negras. / Sobre las capas relucen / manchas de tinta y de cera. / Tienen, por eso no lloran, / de plomo las calaveras. / C
romance de la luna
La luna vino a la fragua / con su polisón de nardos. / El niño la mira mira. / El niño la está mirando. / En el aire conmovido / mueve la luna sus brazos / y enseña, lú
romance de la luna, luna
La luna vino a la fragua / con su polisón de nardos. / El niño la mira, mira. / El niño la está mirando. / En el aire conmovido / mueve la luna sus brazos / y enseña, l
romance de la pena negra
Las piquetas de los gallos / cavan buscando la aurora, / cuando por el monte oscuro / baja Soledad Montoya. / Cobre amarillo, su carne, / huele a caballo y a sombra. /
romance del emplazado
¡Mi soledad sin descanso! / Ojos chicos de mi cuerpo / y grandes de mi caballo, / no se cierran por la noche / ni miran al otro lado, / donde se aleja tranquilo / un su
romance histórico i
Por la calle brinca y corre / caballo de larga cola, / mientras juegan o dormitan / viejos soldados de Roma. / Medio monte de Minervas / abre sus brazos sin hojas. / Ag
romance sonámbulo
Verde que te quiero verde. / Verde viento. Verdes ramas. / El barco sobre la mar / y el caballo en la montaña. / Con la sombra en la cintura / ella sueña en su barand
ruina
Sin encontrarse. / Viajero por su propio torso blanco. / Así iba el aire. / Pronto se vio que la luna / era una calavera de caballo / y el aire una manzana oscura. / De
salen los niños alegres…
Salen los niños alegres / de la escuela, / poniendo en el aire tibio / del abril canciones tiernas. / ¡Qué alegría tiene el hondo / silencio de la calleja! / Un silenci
san gabriel
I / Un bello niño de junco, / anchos hombros, fino talle, / piel de nocturna manzana, / boca triste y ojos grandes, / nervio de plata caliente, / ronda la desierta call
san gabriel (sevilla)
I / Un bello niño de junco, / anchos hombros, fino talle, / piel de nocturna manzana, / boca triste y ojos grandes, / nervio de plata caliente, / ronda la desierta call
san miguel
Se ven desde las barandas, / por el monte, monte, monte, / mulos y sombras de mulos / cargados de girasoles. / Sus ojos en las umbrías / se empañan de inmensa noche. /
san miguel (granada)
Se ven desde las barandas, por el monte, monte, monte, mulos y sombras de mulos cargados de girasoles. / Sus ojos en las umbrías se empañan de inmensa noche.
san rafael
I / Coches cerrados llegaban / a las orillas de juncos / donde las ondas alisan / romano torso desnudo. / Coches que el Guadalquivir / tiende en su cristal maduro, / entr
san rafael (córdoba)
I / Coches cerrados llegaban / a las orillas de juncos / donde las ondas alisan / romano torso desnudo. / Coches, que el Guadalquivir / tiende en su cristal maduro, / ent
santiago
Esta noche ha pasado Santiago / su camino de luz en el cielo. / Lo comentan los niños jugando / con el agua de un cauce sereno. / ¿Dónde va el peregrino celeste / por
santiago (balada ingenua)
Esta noche ha pasado Santiago / su camino de luz en el cielo. / Lo comentan los niños jugando / con el agua de un cauce sereno. / ¿Dónde va el peregrino celeste / por
se ha puesto el sol
Se ha puesto el sol. Los árboles / meditan como estatuas. / Ya está el trigo segado. / ¡Qué tristeza / de las norias paradas! / Un perro campesino / quiere comerse a Ve
se ha puesto el sol. los árboles…
Se ha puesto el sol. Los árboles / meditan como estatuas. / Ya está el trigo segado. / ¡Qué tristeza / de las norias paradas! / Un perro campesino / quiere comerse a Ve
se ven desde las barandas…
Se ven desde las barandas, / por el monte, monte, monte, / mulos y sombras de mulos / cargados de girasoles. / Sus ojos en las umbrías / se empañan de inmensa noche. /
segundo aniversario
La luna clava en el mar / un largo cuerno de luz. / Unicornio gris y verde, / estremecido, pero extático. / El cielo flota sobre el aire / como una inmensa flor de lo
seis caprichos
Adivinanza de la guitarra / En la redonda / encrucijada, / seis doncellas / bailan. / Tres de carne / y tres de plata. / Los sueños de ayer las buscan / pero las tiene abra
serenata
Por las orillas del río / se está la noche mojando / y en los pechos de Lolita / se mueren de amor los ramos. / Se mueren de amor los ramos. / La noche canta desnuda /
sevillanas del siglo xviii
¡Viva Sevilla! / Llevan las sevillanas / en la mantilla / un letrero que dice: / ¡Viva Sevilla! / ¡Viva Triana! / ¡Vivan los trianeros, / los de Triana! / ¡Vivan los sevill
si mis manos pudieran deshojar
Yo pronuncio tu nombre / en las noches oscuras, / cuando vienen los astros / a beber en la luna / y duermen los ramajes / de las frondas ocultas. / Y yo me siento hueco
si muero…
Si muero, / dejad el balcón abierto. / El niño come naranjas. / (Desde mi balcón lo veo). / El segador siega el trigo. / (Desde mi balcón lo siento). / ¡Si muero, / dejad
si tu madre quiere un rey…
Si tu madre quiere un rey, / la baraja tiene cuatro: / rey de oros, rey de copas, / rey de espadas, rey de bastos. / Corre que te pillo, / corre que te agarro, / mira q
si tú oyeras
Si tú oyeras / a la amarga adelfa sollozar, / ¿qué harías amor mío? / ¡Suspirar! / Si tú vieras que la luz / te llama cuando se va, / ¿qué harías, amor mío? / Pensaría en
sí, tu niñez ya fábula de fuentes…
Sí, tu niñez ya fábula de fuentes. / El tren y la mujer que llena el cielo. / Tu soledad esquiva en los hoteles / y tu máscara pura de otro signo. / Es la niñez del
siento
Siento / que arde en mis venas / sangre, / llama roja que va cociendo / mis pasiones en mi corazón. / Mujeres, derramad agua, / por favor; / cuando todo se quema, / sólo la
silencio de cal y mirto…
Silencio de cal y mirto. / Malvas en las hierbas finas. / La monja borda alhelíes / sobre una tela pajiza. / Vuelan en la araña gris, / siete pájaros del prisma. / La i
silencio, ¿dónde llevas?…
Silencio, ¿dónde llevas / tu cristal empañado / de risas, de palabras / y sollozos del árbol? / ¿Cómo limpias, silencio, / el rocío del canto / y las manchas sonoras / qu
solamente por oír
Solamente por oír / la campana de la Vela / te puse una corona de verbena. / Granada era una luna / ahogada entre las yedras. / Solamente por oír / la campana de la Vel
soledad
Soledad pensativa / sobre piedra y rosal, muerte y desvelo / donde libre y cautiva, / fija en su blanco vuelo, / canta la luz herida por el hielo. / Soledad con el es
sólo tu corazón caliente…
Sólo tu corazón caliente, / y nada más. / Mi paraíso un campo / sin ruiseñor / ni liras, / con un río discreto / y una fuentecilla. / Sin la espuela del viento / sobre la f
son de negros en cuba
Cuando llegue la luna llena / iré a Santiago de Cuba, / iré a Santiago, / en un coche de agua negra. / Iré a Santiago. / Cantarán los techos de palmera. / Iré a Santiag
soneto
Largo espectro de plata conmovida / el viento de la noche suspirando / abrió con mano gris mi vieja herida / y se alejó; yo estaba deseando. / Llaga de amor que me
soneto de la dulce queja
Tengo miedo a perder la maravilla / de tus ojos de estatua y el acento / que de noche me pone en la mejilla / la solitaria rosa de tu aliento. / Tengo pena de ser e
soneto de la guirnalda de rosas
¡Esa guirnalda! ¡pronto! ¡que me muero! / ¡Teje deprisa! ¡canta! ¡gime! ¡canta! / que la sombra me enturbia la garganta / y otra vez viene y mil la luz de enero. /
soneto gongorino en el que
Este pichón del Turia que te mando, / de dulces ojos y de blanca pluma, / sobre laurel de Grecia vierte y suma / llama lenta de amor do estoy pasando. / Su cándida
sorpresa
Muerto se quedó en la calle / con un puñal en el pecho. / No lo conocía nadie. / ¡Cómo temblaba el farol! / Madre. / ¡Cómo temblaba el farolito / de la calle! / Era madru
su luna de pergamino…
Su luna de pergamino / Preciosa tocando viene, / por un anfibio sendero / de cristales y laureles. / El silencio sin estrellas, / huyendo del sonsonete, / cae donde el
suben por la calle…
Suben por la calle / los cuatro galanes. / Ay, ay, ay, ay. / Por la calle abajo / van los tres galanes. / Ay, ay, ay. / Se ciñen el talle / esos dos galanes. / Ay, ay. / ¡Cóm
sueño
Mi corazón reposa junto a la fuente fría. / (Llénala con tus hilos, / araña del olvido.) / El agua de la fuente su canción le decía. / (Llénala con tus hilos, / araña
suicidio
(Quizá fue por no saberte la Geometría) / El jovencito se olvidaba. / Eran las diez de la mañana. / Su corazón se iba llenando / de alas rotas y flores de trapo. / No
suite de los espejos
Símbolo / Cristo / tenía un espejo / en cada mano. / Multiplicaba / su propio espectro. / Proyectaba su corazón / en las miradas / negras. / ¡Creo! / El gran espejo / Vivimos / baj
suite del agua
País / En el agua negra, / árboles yacentes, / margaritas / y amapolas. / Por el camino muerto / van tres bueyes. / Por el aire, / el ruiseñor, / corazón del árbol / ...oooOOOo
susto en el comedor
Eras rosa / Te pusiste alimonada. / ¿Qué intención viste en mi mano / que casi te amenazaba? / Quise las manzanas verdes. / No las manzanas rosadas... / alimonada... / (G
tarde
Tarde lluviosa en gris cansado, / y sigue el caminar. / Los árboles marchitos. / Mi cuarto, solitario. / Y los retratos viejos / y el libro sin cortar... / Chorrea la t
tengo miedo a perder la maravilla
Tengo miedo a perder la maravilla / de tus ojos de estatua, y el acento / que de noche me pone en la mejilla / la solitaria rosa de tu aliento. / Tengo pena de ser
thamar y amnón
La luna gira en el cielo / sobre las sierras sin agua / mientras el verano siembra / rumores de tigre y llama. / Por encima de los techos / nervios de metal sonaban. /
tierra y luna
Me quedo con el transparente hombrecillo / que come los huevos de la golondrina. / Me quedo con el niño desnudo / que pisotean los borrachos de Brooklyn, / con las
tíovivo
Los días de fiesta / van sobre ruedas. / El tío-vivo los trae, / y los lleva. / Corpus azul. / Blanca Nochebuena. / Los días abandonan / su piel, como las culebras, / con l
todas las tardes en granada…
Todas las tardes en Granada, / todas las tardes se muere un niño. / Todas las tardes el agua se sienta / a conversar con sus amigos. / Los muertos llevan alas de mu
tres ciudades
Malagueña / La muerte / entra y sale / de la taberna. / Pasan caballos negros / y gente siniestra / por los hondos caminos / de la guitarra. / Y hay un olor a sal / y a sangr
tres historias del viento
I / El viento venía rojo / por el collado encendido / y se ha puesto verde, verde / por el río. / Luego se pondrá violeta, / amarillo y... / Será sobre los sembrados / un a
tres moricas me enamoran…
Tres moricas me enamoran / en Jaén: / Axa y Fátima y Marién. / Tres moricas tan garridas / iban a coger olivas, / y hallábanlas cogidas / en Jaén: / Axa y Fátima y Marién
tu infancia en mentón
Sí, tu niñez ya fábula de fuentes. / El tren y la mujer que llena el cielo. / Tu soledad esquiva en los hoteles / y tu máscara pura de otro signo. / Es la niñez del
un bello niño de junco…
I / Un bello niño de junco, / anchos hombros, fino talle, / piel de nocturna manzana, / boca triste y ojos grandes, / nervio de plata caliente, / ronda la desierta call
un brazo de la noche
Un brazo de la noche / entra por mi ventana. / Un gran brazo moreno / con pulseras de agua. / Sobre un cristal azul / jugaba al río mi alma. / Los instantes heridos / por
un pleno de cigarras tiene el campo…
Un pleno de cigarras tiene el campo. / ¿Qué dices, Marco Aurelio, / de estas viejas filósofas del llano? / ¡Pobre es tu pensamiento! / Corre el agua del río mansame
una campana
Una campana serena / crucificada en su ritmo / define a la mañana / con peluca de niebla / y arroyos de lágrimas. / Mi viejo chopo / turbio de ruiseñores / esperaba / poner
una rosa en el alto jardín que tú deseas…
Una rosa en el alto jardín que tú deseas. / Una rueda en la pura sintaxis del acero. / Desnuda la montaña de niebla impresionista. / Los grises oteando sus balaus
v – en la cabaña del farmer
EL NIÑO STANTON / Do you like me? / -Yes, and you? / -Yes, yes. / Cuando me quedo solo / me quedan todavía tus diez años, / los tres caballos ciegos, / tus quince rostros
vaca
Se tendió la vaca herida; / Árboles y arroyos trepaban por sus cuernos. / Su hocico sangraba en el cielo. / Su hocico de abejas / bajo el bigote lento de la baba. / U
vals en las ramas
Cayó una hoja / y dos / y tres. / Por la luna nadaba un pez. / El agua duerme una hora / y el mar blanco duerme cien. / La dama / estaba muerta en la rama. / La monja / canta
variación
El remanso del aire / bajo la rama del eco. / El remanso del agua / bajo fronda de luceros. / El remanso de tu boca / bajo espesura de besos.
veleta
Viento del Sur, moreno, / ardiente, llegas sobre mi carne, / trayéndome semilla / de brillantes / miradas, empapado / de azahares. / Pones roja la luna / y sollozantes / lo
venus
A la señorita Argemira López / que no me quiso. / Efectivamente / tienes dos grandes senos / y un collar de perlas / en el cuello. / Un infante de bruma / te sostiene el
verde que te quiero verde…
Verde que te quiero verde. / Verde viento. Verdes ramas. / El barco sobre la mar / y el caballo en la montaña. / Con la sombra en la cintura, / ella sueña en su baran
verlaine
La canción, / que nunca diré, / se ha dormido en mis labios. / La canción, / que nunca diré. / Sobre las madreselvas / había una luciérnaga, / y la luna picaba / con un ray
verte desnuda es recordar la tierra…
Verte desnuda es recordar la Tierra. / La Tierra lisa, limpia de caballos. / La Tierra sin un junco, forma pura / cerrada al porvenir: confín de plata. / Verte desn
vi – introducción a la muerte
VI / MUERTE / ¡Qué esfuerzo! / ¡Qué esfuerzo del caballo por ser perro! / ¡Qué esfuerzo del perro por ser golondrina! / ¡Qué esfuerzo de la golondrina por ser abeja! /
viento del sur
Viento del Sur, / moreno, ardiente, / llegas sobre mi carne, / trayéndome semilla / de brillantes / miradas, empapado / de azahares. / Pones roja la luna / y sollozantes / lo
vii – vuelta a la ciudad
NEW YORK / Oficina y denuncia / A Fernando Vela / Debajo de las multiplicaciones / hay una gota de sangre de pato. / Debajo de las divisiones / hay una gota de sangre d
viii – dos odas
GRITO HACIA ROMA / Desde la torre del Chrysler Building / Manzanas levemente heridas / por finos espadines de plata, / nubes rasgadas por una mano de coral / que llev
viñetas flamencas
Retrato de Silverio Franconeti / Entre italiano / y flamenco, / ¿cómo cantaría / aquel Silverio? / La densa miel de Italia / con el limón nuestro, / iba en el hondo llant
voces de muerte sonaron…
Voces de muerte sonaron / cerca del Guadalquivir. / Voces antiguas que cercan / voz de clavel varonil. / Les clavó sobre las botas / mordiscos de jabalí. / En la lucha
vuelta de paseo
Asesinado por el cielo, / entre las formas que van hacia la sierpe / y las formas que buscan el cristal, / dejaré crecer mis cabellos. / Con el árbol de muñones que
x – el poeta llega a la habana
SON DE NEGROS EN CUBA / Cuando llegue la luna llena, / iré a Santiago de Cuba, / iré a Santiago, / en un coche de aguas negras. / Iré a Santiago. / Cantarán los techos
y la canción del agua…
Y la canción del agua / es una cosa eterna. / Es la savia entrañable / que madura los campos. / Es sangre de poetas / que dejaron sus almas / perderse en los senderos / d
y que yo me la llevé al río…
Y que yo me la llevé al río / creyendo que era mozuela, / pero tenía marido. / Fue la noche de Santiago / y casi por compromiso. / Se apagaron los faroles / y se encend
ya te vemos dormida…
Ya te vemos dormida. / Tu barca es de madera por la orilla. / Blanca princesa de nunca. / ¡Duerme por la noche oscura! / Cuerpo y tierra de nieve. / Duerme por el alb
ya viene la noche…
Ya viene la noche. / Golpean rayos de luna / sobre el yunque de la tarde. / Ya viene la noche. / Un árbol grande se abriga / con palabras de cantares. / Ya viene la noc
yo me arrimé a un pino verde…
Yo me arrimé a un pino verde / por ver si la divisaba, / y sólo divisé el polvo / del coche que la llevaba. / Anda jaleo, jaleo: / ya se acabó el alboroto / y vamos al
yo no quiero más que una mano…
Yo no quiero más que una mano; / una mano herida, si es posible. / Yo no quiero más que una mano / aunque pase mil noches sin lecho. / Sería un pálido lirio de cal.
yo quiero que el agua se quede sin cauce…
Yo quiero que el agua se quede sin cauce. / Yo quiero que el viento se quede sin valles. / Quiero que la noche se quede sin ojos / y mi corazón sin la flor del or
zarzamora con el tronco gris
Zarzamora con el tronco gris, / dame un racimo para mí. / Sangre y espinas. Acércate. / Si tú me quieres, yo te querré. / Deja tu fruto de verde y sombra / sobre mi l
zorongo
Las manos de mi cariño / te están bordando una capa / con agremán de alhelíes / y con esclavina de agua. / Cuando fuiste novio mío, / por la primavera blanca, / los cas
¡ay voz secreta del amor oscuro!
¡Ay voz secreta del amor oscuro! / ¡ay balido sin lanas! ¡ay herida! / ¡ay aguja de hiel, camelia hundida! / ¡ay corriente sin mar, ciudad sin muro! / ¡Ay noche inm
¡chopo viejo!…
¡Chopo viejo! / Has caído / en el espejo / del remanso dormido, / abatiendo tu frente / ante el Poniente. / No fue el vendaval ronco / el que rompió tu tronco, / ni fue el
¡cigarra!
¡Cigarra! / ¡Dichosa tú!, / que sobre el lecho de tierra / mueres borracha de luz. / Tú sabes de las campiñas / el secreto de la vida, / y el cuento del hada vieja / que
¡esa guirnalda! ¡pronto! ¡que me muero!…
¡Esa guirnalda! ¡Pronto! ¡Que me muero! / ¡Teje deprisa! ¡Canta! ¡Gime! ¡Canta! / Que la sombra me enturbia la garganta / y otra vez viene y mil la luz de enero. /
¡fita aquel branco galán!…
¡Fita aquel branco galán, / olla seu transido corpo! / É a lúa que baila / na Quintana dos mortos. / Fita seu corpo transido, / negro de somas e lobos. / Nai: A lúa est
¡mi corazón es una mariposa!…
¡Mi corazón es una mariposa, / niños buenos del prado!, / que presa por la araña gris del tiempo / tiene el polen fatal del desengaño. / De niño yo canté como vosot
¡mi soledad sin descanso!…
¡Mi soledad sin descanso! / Ojos chicos de mi cuerpo / y grandes de mi caballo, / no se cierran por la noche / ni miran al otro lado, / donde se aleja tranquilo / un su
¡oh pajarita de papel!…
¡Oh pajarita de papel! / Águila de los niños. / Con las plumas de letras, / sin palomo / y sin nido. / Las manos aún mojadas de misterio / te crean en un frío / anochecer
¡oh, qué dolor el tener!…
¡Oh, qué dolor el tener / versos en la lejanía / de la pasión, y el cerebro / todo manchado de tinta! / ¡Oh, qué dolor no tener / la fantástica camisa / del hombre feli
¡pasionaria azul!…
¡Pasionaria azul! / Yunque de mariposas. / ¿Vives bien en el limo / de las horas? / (¡Oh poeta infantil, / quiebra tu reloj!) / Clara estrella azul, / ombligo de la auror
¡qué esfuerzo!…
¡Qué esfuerzo! / ¡Qué esfuerzo del caballo por ser perro! / ¡Qué esfuerzo del perro por ser golondrina! / ¡Qué esfuerzo de la golondrina por ser abeja! / ¡Qué esfue
¡viva sevilla!…
1 / ¡Viva Sevilla! / Llevan las sevillanas / en la mantilla / un letrero que dice: / ¡Viva Sevilla! / ¡Viva Triana! / ¡Vivan los trianeros, / los de Triana! / ¡Vivan los sevi
«in memoriam»
Dulce chopo, / dulce chopo, / te has puesto / de oro. / Ayer estabas verde, / un verde loco / de pájaros / gloriosos. / Hoy estás abatido / bajo el cielo de agosto / como yo ba
¿qué es aquello que reluce…
¿Qué es aquello que reluce / por los altos corredores? / —Cierra la puerta, hijo mío; / acaban de dar las once. / —En mis ojos sin querer, / relumbran cuatro faroles.
¿te gustó la ciudad que gota a gota?…
¿Te gustó la ciudad que gota a gota / labró el agua en el centro de los pinos? / ¿Viste sueños y rostros y caminos / y muros de dolor que el aire azota? / ¿Viste la