País Poema - Autores

ernest dowson

amor profanus
Más allá de la pálida memoria, / en algún misterioso bosque oscuro / existe un lugar hecho de sombras, / donde las palomas nunca anidan, / un lugar olvidado por el
el jardín de sombras
El amor ya no escucha el gemido del viento / bailando entre flores perfectas: tu cerrado jardín / crece en desérticas formas, donde nadie podrá encontrar / el ext
flos lunae
Yo no cambiaría tus ojos fríos, / Ni alteraría la calma fuente del discurso / Con un arrebato de pasión o sorpresa. / Inalcanzable me resulta tu corazón: / E inalte
las tres brujas
Las noches bañadas de luna han pasado, / y los días de gris y pardo; / no hay trébol ni mayo, / y el día y la noche son uno. / Ni una aldea, ni una ciudad / se encuen
me habrías entendido
Me habrías entendido si hubieses esperado; / a igual que él, yo también pude haberte amado, / si ambos no hubiésemos sido impacientes, / destinados eternamente a
noches grises
Por un tiempo vagamos (esto fue lo que soñé) / por un largo y arcilloso camino en la Tierra de Nadie, / donde sólo las amapolas crecen en la arena, / aquellas que
para alguien en el manicomio
Con delicadas, dementes manos, detrás de las sórdidas barras, / Él sostiene sus flores, manojo apretado en densas lágrimas; / Aquellos marchitos ramos de paja,
para un amor perdido
Ya no busco nada para salvar el abismo / que separa nuestros dos caminos; / sin sentido mi corazón en plegarias se desquita, / la esperanza cae, se marchita; / veo
una última palabra
Vayamos entonces: la noche está a nuestro alcance; / El día yace exhausto, todas las aves han volado; / Y nosotros hemos cosechado la siembra de los dioses; / Mue
ven, descendamos
Deja que así sea; / renuncia a las palabras y al lamento, / en vano tanto ansiamos responder: / mejor encontrar un lugar para yacer, / solo para estar muerto. / El si