dulce maría loynaz
agua escondidaTú eres el agua oscura / que mana por dentro de la roca. / Tú eres el agua oscura y entrañable / que va corriendo bajo la tierra, / ignorada del sol, / de la sed de l
amor esAmar la gracia delicada / del cisne azul y de la rosa rosa; / amar la luz del alba / y la de las estrellas que se abren / y la de las sonrisas que se alargan… / Amar
balada de amor tardíoAmor que llegas tarde, / tráeme al menos la paz: / Amor de atardecer, ¿por qué extraviado / camino llegas a mi soledad? / Amor que me has buscado sin buscarte, / no s
balada del amor tardíoAmor que llegas tarde, / tráeme al menos la paz: / Amor de atardecer, ¿por qué extraviado / camino llegas a mi soledad? / Amor que me has buscado sin buscarte, / no s
chechéCheché es delgada y ágil. Va entrada en el otoño. / Tiene los ojos mansos y la boca sin besos… / Yo la he reconocido en la paz de una tarde / como el Hada -ya mus
creaciónY primero era el agua: / un agua ronca, / sin respirar de peces, sin orillas / que la apretaran… / Era el agua primero, / sobre un mundo naciendo de la mano de Dios… /
criatura de islaRodeada de mar por todas partes, / soy isla asida al tallo de los vientos… / Nadie escucha mi voz, si rezo o grito: / Puedo volar o hundirme… Puedo, a veces, / mord
deseoQue la vida no vaya más allá de tus brazos. / Que yo pueda caber con mi verso en tus brazos, / que tus brazos me ciñan entera y temblorosa / sin que afuera se que
desprendimientoDulzura de sentirse cada vez más lejano. / Más lejano y más vago… / Sin saber si es porque las cosas se van yendo / o es uno el que se va. / Dulzura del olvido como
divagaciónSi yo no hubiera sido…. / ¿qué sería en mi lugar? / ¿Más lirios o más rosas? / 0 chorros de agua / o gris de serranía / o pedazos de niebla / o mudas rocas… / De alguna d
el beso que no te di…1 / El beso que no te di / se me ha vuelto estrella dentro… / ¡Quién lo pudiera tornar / -y en tu boca… -otra vez beso! / 2 / Quién pudiera como el río / ser fugitivo y e
el cántaro azulAl atardecer iré / con mi cántaro azul al río, / para recoger la última / sombra del paisaje mío. / Al atardecer el agua / lo reflejará muy vago; / con claridades de ci
el espejoEste espejo colgado a la pared, / donde a veces me miro de pasada… / es un estanque muerto que han traído / a la casa. / Cadáver de un estanque es el espejo: / Agua i
el remansoRío cansado se acogió a la sombra / de los árboles dulces…, de los árboles / serenos que no tienen que correr… / Y allí se quedó en gracia de recodo. / Ya está el r
en mi jardín hay rosas…En mi jardín hay rosas: / Yo no te quiero dar / las rosas que mañana… / Mañana no tendrás. / En mi jardín hay pájaros / con cantos de cristal: / No te los doy, que tien
espejismoTú eres un espejismo en mi vía. / Tú eres una mentira de agua / y sombra en el desierto. Te miran / mis ojos y no creen en ti. / No estás en mi horizonte, no brilla
está bien lo que estáEstá bien lo que está: / Sé que todo está bien. / Sé el Nexo. / Y la Razón. / Y hasta el Designio. / Yo lo sé todo, / lo aprendí en un libro sin páginas, / sin letras y s
eternidadNo quiero, si es posible / que mi beneficio desaparezca, / sino que viva y dure toda la vida de mi amigo. / Séneca / En mi jardín hay rosas: / Yo no te quiero dar / las
hoja secaA mis pies la hoja seca viene y va / con el viento; / hace tiempo que la miro, / hecho un hilo, de fino, el pensamiento… / Es una sola hoja pequeñita, / la misma que
juegos de aguaLos juegos de agua brillan a la luz de la luna / como si fueran largos collares de diamantes: / Los juegos de agua ríen en la sombra…Y se enlazan / y cruzan y cin
la balada del amor tardíoAmor que llegas tarde, / tráeme al menos la paz: / Amor de atardecer, ¿por qué extraviado / camino llegas a mi soledad? / Amor que me has buscado sin buscarte, / no s
la dudaEra buena la Vida: / Había rosas. / Unos minutos antes me había sonreído un niño… / Pasó volando y me rozó la frente. / No sé por dónde vino / ni por dónde se perdió
la extranjeraNo era bueno quererla; por los ojos / le pasaban a veces como nieblas / de otros paisajes: No tenían / color sus ojos; eran / fríos y turbios como ventisqueros… / No
la fuga inútilEl agua del río va huyendo de sí misma: Tiene miedo de eternidad.
la hija pródiga¿Qué me queda por dar, dada mi vida? / Si semilla, aventada a otro surco, / si linfa, derramada en todo suelo, / si llama, en todo tenebrario ardida. / ¿Qué me qued
la última horaPor mísero cinismo compelido / se encuentra Judas en aquella cena / y aunque la envidia y el temor refrena / entorna las pupilas confundido. / Cristo, de sus ensueñ
lección decimoquintaDesmodus rufus / (Murciélago Común) / Recortado del raso con que forran / las cajas de los muertos; / gustador de óleos místicos / y sangre de corderos. / Tú sabes los
lección primeraTegernaria doméstica / (Araña común) / La Araña gris de tiempo y de distancia / tiende su red al mar quieto del aire, / pescadora de moscas y tristezas / cotidianas… /
lourdesEsta muchacha está pintada / en un papel de arroz que es transparente / a la luz; ella vuela en su papel / al aire… Vuela con las
naufragio¡Ay qué nadar de alma es este mar! / ¡Qué bracear de náufrago y qué hundirse / y hacerse a flote y otra vez hundirse! / ¡Ay qué mar sin riberas ni horizonte, / ni b
poema ciLa criatura de isla paréceme, no sé por qué, una / criatura distinta. Más leve, más sutil, / más sensitiva. / Si es flor, no la sujeta la raíz; si es pájaro, su c
poema ciiPajarillos de jaula me van pareciendo a mí misma mis sueños. / Si los suelto, perecen o regresan. Y es que el grano y el cielo / hay que ganarlos; pero el grano
poema cxivEl mundo entero se me ha quedado vacío, dejado por los / hombres que se olvidaron de llevarme. / Sola estoy en esta vasta tierra, sin más compañía que los / anima
poema cxxii¿ Qué loco sembrador anda en la noche, / aventando luceros que no han de germinar nunca en la tierra? / ¿ Qué loco labrador rotura día a día la tierra para surc
poema lviiNo te nombro; pero estás en mí como la música en la garganta del ruiseñor / aunque no esté cantando.
poema lviiiEstoy doblada sobre tu recuerdo como la mujer que vi / esta tarde lavando en el río. / Horas y horas de rodillas, doblada por la cintura sobre / este río negro de
poema lxiEn el valle profundo de mis tristezas, tú te alzas / inconmovible y silencioso como una columna de oro. / Eres de la raza del sol: moreno, ardiente y oloroso / a
poema sin nombreHe de amoldarme a ti como el río a su cauce, / como el mar a su playa, como la espada a su vaina. / He de correr en ti, / he de cantar en ti, / he de guardarme en t
poema viVivía- pudo vivir- con una palabra apretada entre los labios. / Murió con la palabra apretada en los labios. / Echaron tierra sobre la palabra. / Se deshicieron l
poema xviiHay algo muy sutil y muy hondo / en volverse a mirar el camino andado… / El camino en donde, sin dejar huella, / se dejó la vida entera.
poema xxiiiLos ojos miran las azules estrellas; los pies, humildemente junto al suelo, sostienen un pedestal a los ojos que miran las azules estrellas.
poema xxixEn cada grano de arena hay un derrumbamiento de montaña.
poema xxviiMiro siempre al sol que se va / porque no sé qué algo mío se lleva.
poema xxxSoledad, soledad siempre soñada… Te amo tanto, que temo / a veces que Dios me castigue algún día llenándome la vida / de ti…
poema xxxviHe de amoldarme a ti como el río a su cauce, como el mar a su playa, como la espada a su vaina. / He de correr en ti, he de cantar en ti, he de guardarme en t
poema xxxviiAyer me bañé en el río. / El agua estaba fría y me llenaba el pelo / de hilachas de limo y hojas secas. / El agua estaba fría; chocaba contra mi cuerpo / y se rompí
poema xxxviiiSi dices una palabra más, me moriré de tu voz, que ya me está hincando el pecho, / que puede traspasarme el pecho como una aguda, larga, exquisita espada. / Si
porque ataron mis huesos…Porque ataron mis huesos / unos con otros, soy. / Porque algún día los desatarán / ya no seré. / Soy y no soy solo a través / de este poco de cal y de artilugio. / Cami
precioToda la vida estaba / en tus pálidos labios… / Toda la noche estaba / en mi trémulo vaso… / Y yo cerca de ti, / con el vino en la mano, / ni bebí ni bese… / Eso pude: Eso
quiéreme enteraSi me quieres, quiéreme entera, / no por zonas de luz o sombra… / si me quieres, quiéreme negra / y blanca. Y gris, y verde, y rubia, / quiéreme día, / quiéreme noche
rosasEn mi jardín hay rosas: / Yo no te quiero dar las rosas / que mañana… / mañana no tendrás. / En mi jardín hay pájaros / con cantos de cristal: / No te los doy, / que tien
selvaSelva de mi silencio, / apretada de olor, fría de menta. / Selva de mi silencio, en ti se mellan / todas las hachas; se despuntan / todas las flechas; / se quiebran / t
si dices una palabra másSi dices una palabra más, / me moriré de tu voz, / que ya me está hincando el pecho, / que puede traspasarme el pecho / como una aguda, larga, exquisita espada. / Si
siempre, amorSiempre, amor: / Por arriba del beso / que fué comida de gusanos / y de la rosa que se pudre, / cada mañana azul,en la caja del muerto. / Por arriba mil lunas de este
sonetoQuiere el Amor Feliz -el que se posa poco…- / arrancar un verso al alma oscura: / ¿Cuándo la miel necesitó dulzura? / ¿Quién esencia de pomo echa en la rosa? / Quéd
tiempo1 / El beso que no te di / se me ha vuelto estrella dentro… / ¡Quién lo pudiera tornar / y en tu boca…otra vez beso! / 2 / Quién pudiera como el río / ser fugitivo y eter
tú, que amas un amor fantasma…Tú, que amas un amor fantasma / y que das un nombre a la niebla, / a la ceniza de los sueños… / Tú, que te doblas sobre ti / misma como el sauce se dobla / sobre su s
un amor indecisoUn amor indeciso se ha acercado a mi puerta… / Y no pasa; y se queda frente a la puerta abierta. / Yo le digo al amor: – ¿Qué te trae a mi casa? / Y el amor no re
yo te fui desnudando de ti mismoYo te fui desnudando de ti mismo, / de los «tus» superpuestos que la vida / te había ceñido… / Te arranqué la corteza -entera y dura- / que se creía fruta, que tení
yo te fui desnudando…Yo te fui desnudando de ti mismo, / de los «tús» superpuestos que la vida / te había ceñido… / Te arranqué la corteza —entera y dura— / que se creía fruta, que tení
¡púdrale dios la lengua al que la mueva!¡Púdrale Dios la lengua al que la mueva / contra ti; clave tieso a una pared / el brazo que se atreva / a señalarte; la mano obscura de cueva / que eche una gota má