País Poema - Autores

carmen soler

a todos mis hermanos y hermanas…
A todos mis hermanos y hermanas / del mundo aún oprimido. / Uniformes, metralletas, / patio, pasillos estrechos, / puerta de hierro maciza, / cerrojo y candados negro
alguien canta
Bajo los cielos ásperos / sobre la tierra violenta / alguien canta. / Allí donde jamás avisa el día / ni existe un atisbo de los ruiseñores, / alguien canta. / Allí don
alguien gritó
Alguien gritó: / ¡Viva la libertad! / y respondió la sangre. / Alguien gritó: / ¡Muera el tirano!, / y respondió la sangre. / Mañana, gritará la sangre: / ¡Viva la libert
allí están sin amarras…
Allí están sin amarras / los barcos infinitos. / Es un viaje extraño / en ese mar de gritos / espeso y sofocante / girando como ruedas / de un molinete brujo / en ese hor
ancho y poderoso padre nuestro…
Ancho y poderoso padre nuestro / que fluye majestuoso por su cauce. / Río de las Coronas agoreras / que bajan de los altos manantiales. / Columna vertebral de nuest
asunción
Mi ciudad es de arena y viento espeso / con pedazos de luna en las esquinas, / medallones de sombra en los jardines / y un aire de terror sobre los techos. / Nadie
bandos
Se prohíbe / al hambre comer / a la boca hablar / al oído oír / a la sed beber / al fuego calentar / al miedo correr / al frío tiritar / a la alegría reír / al amor querer / al
canoa río arriba…
Canoa río arriba / canoa río abajo. / El rico vive del pobre / y el pobre de su trabajo. / El pescador pesca / lo que no puede / y va controlando / los espineles. / Canoa r
como a un grito roto desde adentro…
Como a un grito roto desde adentro / te tiraron al patio. / Temí que allí quedaras / descuajeringado. / Un sol recién nacido / no quiso ensuciarse: / se negó a entrar / a
contrabando y miseria…
Contrabando y miseria. / Rancho, prostitutas, / sudor y polvareda. / Niños de ojos tristes / y vientres abultados. / Calvario de «paseras». / Frontera. / Hambre, negociad
culpable de ser un hombre
Culpable de no estar muerto. / ¡De caras a la pared! / (¡A ver si miran el cielo!) / ¡Manos sobre la cabeza! / (¡No sea que empuñen viento!) / Y el hombre que está de
de tanto burlar la muerte…
De tanto burlar la muerte, / tenía la sangre negra. / De tanto burlar el día, / tenía el alma negra. / De tanto burlar al pueblo, / tenía la vida negra. / Simplemente / l
el aire no me llega…
El aire no me llega. / Tal vez ande perdido / por esos corredores / o esté incomunicado / en algún calabozo / castigado / por querer —como yo— / andar por todas partes: / i
el cinismo no tiene límites…
El cinismo no tiene límites. / Te apresan, te golpean, / te aíslan en mazmorras de castigo / con ratas, cucarachas / y otras porquerías / y encima se quejan / porque gr
en la comisaría quinta
Altas achiras rojas / -yo sé con qué sangre enrojecidas- / en el patio de la 5ta., / florecidas. / Arriba en cielo azul / indiferente, / y sordo y mudo y ciego, / como si
en la tempestad
A Miguel Ángel Soler / por su heroica vida al servicio / del pueblo paraguayo. / Detenido-desaparecido / en Asunción / por la dictadura fascista de Stroessner; / desde
espejismo
Te pensé / y exististe / Y como quise fuiste / perfecto, / amplio, / pleno. / Y lo supiste / y aceptaste / brillar / -como la luna- / con luz ajena. / Y fuiste mi reflejo, / y mi d
esto le escribo a mi hija…
Esto le escribo a mi hija / porque ella es / de todo / lo que hice en la vida / lo mejor / lo más hermoso. / Ella es como la lluvia / en verano. / Y lo único / que solamente
estoy llena de culpas…
Estoy llena de culpas / y tengo que decirlas, / pero antes necesito / verte el corazón en los oídos / porque hablo con el mío / entre los dientes. / Me siento culpable
hay un pincel que canta sobre el muro…
Hay un pincel que canta sobre el muro, / con nuevo ritmo, viejas realidades. / Trae al presente antiguas claridades, / realza en sombras un presente oscuro. / Pero
hilo de sol
No sé por qué / milagro de reflejos / un hilito de sol / furtivamente / pasa todos los días / en leve triangulito / por el techo / de mi calabozo. / Lo espero / lo espío ansi
la canción del progreso
Camino a la cordillera, / suelo enemigo, / llevo un burrito cargado / de verde olivo. / Camino de vuelta vengo / llorando lemas; / traigo el burrito lleno / de viejas pen
la obrerita
Yo soy Dominga Villalba; / nací en el surco / donde mi madre sembraba. / La hamaca que me sirvió de cuna / la trenzó la ausencia / y la colgó el olvido. / Pablo, dicen,
las cosas por sabidas…
Las cosas por sabidas / no dejan de asombrarnos. / El sol está brillando, / la gente por las calles / pasea, toma helados; / los niños corren, juegan, / y hay rosas en
luna salvaje
Mi patria tiene / una luna salvaje / pálida y trágica. / Siempre vestida de novia / y sin marido. / Siempre manchada de sangre / y sin marido. / Siempre enterrando a sus
máscaras y rostros en el arte
Ahora, nuevamente ahora, cuando el hombre / fermenta la levadura de la acción creadora, / y cuando se avista al gladiador que renace / donde un viejo camino termi
me da pena el que quiso…
Me da pena el que quiso / alcanzar un ideal, / luchó y no llegó. / Pero me da más pena / el que no intentó llegar / porque pensó / que no valía la pena. / Y se quedó. / Me
no me arrastres, tiempo. déjame…
No me arrastres, tiempo. Déjame / en un rincón olvidada. / No me hieras así, traspasándome; / deja que duerma tranquila / una noche, una vez siquiera / sabiendo que n
noche larga
Mi ciudad es de arena y viento espeso / con pedazos de luna en las esquinas, / medallones de sombra en los jardines / y un aire de terror sobre los techos. / Nadie
oídme. yo he visto…
Oídme. Yo he visto. / Hay sangre en las espigas / y sangre en los terrones, / y las heridas / están llenas de tierra y llenas / de granos que germinan. / He visto / huell
palabras
Tomo palabras y ejerzo / el noble oficio / de los parteros y los enterradores. / Las palabras dan a luz / lo que nace; / y entierran lo que muere. / Bajo los poemas ins
panteones para vivos…
Panteones para vivos / llaman a estos / calabozos de castigo / pero no seré yo / —pensaba— / quien los transforme / en «para muertos». / Y si lo estoy contando / es que fue
paraguay…
Paraguay / tantos años amándote / se me hizo costumbre. / Eres tenaz en mí / como el empuje / del brote en primavera / que está siempre latente / debajo del invierno / hast
penas
Penas, qué penas amargas / que no puedo azucarar. / Penas de la vida en pena / quién las podrá consolar: / mi casa no tiene lumbre / mis hijos no tienen pan. / Pena de
pequeña canción de amor
Eres tú el que yo amo / al que esperar no supe / al que ignoraba. / El que prendió ternura a mis cabellos / con dedos que temblaban. / El que con mano leve asió mi ma
perdonadme…
Perdonadme, / amigos literatos, / mis queridos amigos / académicos, perdonadme. / No seguí la «carrera» de poeta. / Crecí nomás con esta / vocación de recoger calandria
recuerdo a berta singerman…
Recuerdo a Berta Singerman / diciendo aquellos versos: / ¡Botas! ¡Botas! ¡Botas! / Están pasando ahora / ¡Botas! ¡Botas! ¡Botas! / Como una marcha fúnebre / ¡Botas! ¡Bo
sangre cautiva
Sangre india, sangre india hay en mi pueblo. / ¡Arde! / En el quebracho herido de mis selvas / ¡Sufre! / En el infierno verde del minero. / ¡Gime! / En la boca de queja
se llama antonio…
Se llama Antonio / como podría llamarse / Agüero / Mariano Roque Alonso / Alberto Candia / Alonso Ramírez / Juan Carlos Rivas / Juan Mora / Mariano Jara / Miguel Ángel S
soy hermosa en ti
Yo soy hermosa en ti. / Tú me das hermosura / llenándome las luces / la mirada y el alma / de ternura. / En ti soy musical, / tú me das armonía / y me desato y canto / como
tonada con nombre
Esta es la tierra de Juan / del Juan que no tiene tierra. / Este Juan es Juan-sin-tierra / y por eso es Juan-sin-pan. / Esta es la tierra de Juan, / a quien robaron s
tu amor es poesía
Dijiste: la fugitiva luz de tus cabellos / se refugió en la almohada / y al acercar mis manos / se me volvieron agua / seda de agua. / Sentí mi cuerpo mar y tú sobre
una paloma blanca…
Una paloma blanca / mira / y no dice nada. / Una paloma blanca / llora / y no dice nada. / Mira y llora / y no dice nada / ¡una paloma blanca / y amordazada!
vida clandestina
Pierdes el color / cambias el rostro / la manera de ser / y de portarte. / Te observas y eres otra / a tal punto / que un día te preguntas: / y yo, / ¿cómo era antes?
voy a decirlo de entrada…
Voy a decirlo de entrada / para el que quiera entender: / son penas muy encimadas / el ser pobre y ser mujer. / Trabaja toda la vida / apenas para comer. / Tiene las pe
yo no puedo cantarte, hijo de mi tierra…
Yo no puedo cantarte, hijo de mi tierra. / Mi voz, entrelazada a tu corona de espinas / sólo puede sangrar por tus heridas. / Yo no puedo cantarle a tu miseria, / a
¡arráncate la mordaza!…
¡Arráncate la mordaza / y canta! / ¡Escupe el veneno / y vive! / ¡Pon la tristeza / en la palma de tu mano / y sopla! / ¡Véndate la herida / y lucha! / ¡Vamos! / ¡Ya!
¡ilusos!
¡Apresar mis versos! / si estoy llena de luces / que se escapan cantando. / Si estoy llena de voces / que cantan en el viento. / ¡Ilusos! / Si aún sobre mi tumba /