PAIS POEMA

Libros de aurora luque

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aurora luque

acuarela
Hay viajes que se suman al antiguo color de las pupilas. / Después de ver la isla de Calipso ¿es que acaso Odiseo / volvió a mirar igual? ¿No se fijó un color / como un extraño cúmulo de algas / en sus pu
anunciación del verano
Una avioneta blanca sobrevuela la costa / con su estela de lona casi en blanco. / «Anúnciese en el aire». Desde el apartamento / los parasoles verdes, naranjas, morados / hacen que el mar se vista a estas
azuloscuro
No sé si te parece paradoja / pero quizá no mienta si declaro / la inmensa inteligencia del deseo: / las lentas odiseas por tu cuerpo / en el sabio navío de la búsqueda / en todos los senderos tan exacto, / p
carpe noctem
Carpe noctem, amor. Coge el brusco deseo / ciego como adivino, / los racimos del pubis y las constelaciones, / el romper y romper / de besos con dibujos de olas y espirales. / Miles de arterias fluyen / mecid
ciudad
Una ciudad del sur con su mitología / urbana vagamente, subrayada de mar, / desgarrada de instintos, / con toda la belleza luchando por asirse / con dignidad a un resto de materia. / Tanta, tanta es la luz
de la publicidad
Reportaje de moda en Marrakech. / Tres loin de l’innocence este perfume. / Una fotografía retocada / con acuarelas suaves. Si desea / reparamos su piel. Esta revista cuenta / familiares parábolas al fin: / de
definición del abrazo
-No temerás los odres destapados de Eolo. / Los vientos se entrecruzan tras los mares, / viajan en las borrascas, pulsan olas turgentes, / despeinan deportistas y palmeras. / Los abrazos son vientos conce
del descifrar
Fluir en la corriente sagrada de los versos / de una noche a otra noche / y ser atropellada, ser mordida / por la negra belleza que estalla en las palabras. / Y qué saturación sentir el aire / de otros mund
del oráculo falso
No esperé así la vida: / el asombro, la ráfaga instantánea de la dicha, / la humillación, / el tedio. / Pero es que aún la lava del Vesubio / nos podría abrasar, o tal vez los milagros / de la cima del Etna o
eau de parfum
De la infancia, el olor / del musgo en las acequias, del barro, de las moras / y la extrema violencia de aprenderse. / Del mar, la última nota / de la última ola desplegada / antes de regresar y convencerno
el último titán
Un titán ya cansado, mas hermoso: / esa naturaleza titánica y adusta / que sólo sobrevive en el lenguaje. / Pero nunca en su vida cotidiana: / unas frases copulan, otras se subordinan / y a veces se marchit
interior
A menudo converso con mis sueños. / Los invito a salirse de la noche / y se sientan, con trajes neblinosos, / junto a mi mesa sucia de papeles. / y les pregunto sobre su sintaxis / porque se ofenden si habl
kolymbosai o las nadadoras
Termas desmoronadas / cerca del mar. La huella anaranjada / y mineral de aguas milenarias / al fondo del estanque, sobre losas y líquenes. / Cualidad de blandura semejante / en el tiempo, la hiedra espesa,
la arquitectura del deseo
El deseo: nefasta construcción, sin indicios de habitabilidad, que se levanta dentro del cuerpo sin cimientos previos. (¿Quién podía intuir tantos solares aptos y replegados?) / El deseo: laberinto
la calle altamirano
Fue después de San Juan: / el Sueño de una noche madrileña / tan estival que el aire parecía quebrarse / por el placer de ser la Fruta Seductora. / Al fondo de la calle, el saxo, impertinente, / removía los
la deconstrucción o el amor
Amar es destruir: es construir / el hueco del no-amor, / amueblar con milagros la pira trabajosa / echando al fuego lenguas, carne de ojos vencidos, / piel jubilosa, dulce, nucas saladas, hombros tembloro
la isla de mácar
Hay una isla dentro de la noche. / Barre la brisa el óxido de un puerto abandonado. / Hablo en sueños a solas. Con calidad de cuerpos / submarinos, la noche / trae de su fondo restos de palabras. / Vuelven
la leyenda del cuerpo
Reconstruir un cuerpo / fragante en la memoria: / ingresa en el recuerdo semidiós / y en el olvido, viento. / El tacto: narraciones / de una teogonía suficiente: / ninfas en la saliva, los mensajes / de iris en
la muerte al otro lado de la cámara
Acodada en la barra o la terraza. / me miro desde lejos como dicen / que se miran los que han estado muertos: / un fulgor en el vaso / me resume lo helado de los años. / Vértigo de un rodaje discontinuo, / fo
las dudas de eros
Montale: los limones fulgentes, entrevistos / en un patio de invierno: / le trombe d’oro della solarità. / No quiero más palabras para eros. / Dejadlo mudo: no crezca su lengua. / No ciego: vea, cante y apr
noche de copla
Noche de amor perfecto, amargo, oscuro. / Presente comprendiéndose a sí mismo / hinchado al fin de vida. El mundo, / tal vez innecesario. El vello desprendido / sobre la piel muy húmeda. Anacrónicamente, /
problemas de doblaje
En la toma perfecta, / cuando el guión es bueno / y los actores fingen dignamente ser héroes, / el tiempo marca estrías, va apagando / uno a uno los focos y la banda / sonora se interrumpe. / Sensación de pan
réplica de adonis
He muerto. Mira mis manos malva / caer en el silencio, y mi sombra sin carne. / Mi nombre, desasido de mí, apenas levemente / se posa en vuestros labios. / No poseéis ya nombre, / leves frutos humanos: sola
síndrome de abstinencia
No es tan tóxico ya: también caduca / el amor en la fecha señalada en su dorso. / Ya no es ese veneno / tan eficaz, ni acaso necesaria / la urgente sobredosis. Qué cualidad letal / la del amor filtrado en l
sola en casa
Ya sólo soy fragmentos, piezas sueltas de mí, / pero no soy la mano que me une. / En la pantalla el mundo / me grita cuarteado, / feliz, amargamente, / cítricamente luminoso / con su necia alegría de refresco
terraza
-De acuerdo: ya no existen visionarios, / el exceso de amor no está de moda / -tampoco el adjetivo de color- / y es ridículo hablar de las sirenas; / el poeta se ausenta del poema y, entretanto, / toma café