PAIS POEMA

Libros de alfred edward housman

Autores

alfred edward housman

allí pasa la gente indiferente
Allí pasa la gente indiferente, / aquellos que llaman a sus almas propias, / allí por el camino donde vago / como un solitario y ocioso espíritu. / Ah, pasando la rompiente de las olas, / en mares que no pu
aquí muertos yacemos
Aquí muertos yacemos / por que no elegimos / vivir y avergonzar a la tierra / de la que nacimos. / En la vida, sin duda, / no hay mucho que perder, / pero los jóvenes piensan así, / y nosotros éramos jóvenes.
blanco en la luna
Blanco en la luna el largo camino yace, / El disco erguido y pálido alrededor, / Blanco en la luna el largo camino yace, / El sendero que conduce hasta mi amor. / Todavía cuelga el seto sin una ráfaga, / To
cuando el ojo del día se cierra
Cuando el ojo del día se cierra / y emiten sus guiños las estrellas / cerca de mi cabaña forestal / truena furioso el bosque de los sueños / Hundidos en arena de alta mar / todos los corazones que me amaron
cuando tenía veintiún años
Cuando tenía veintiún años / oí a un sabio decir: / "Regala coronas, libras y guineas, / pero nunca tu corazón. / Regala perlas y rubíes, pero / mantén en libertad tus fantasías". / Tenía veintiún años / y era
dicen que mi poesía es triste
Dicen que es triste mi poesía, no me extraña. / Su estrecha medida abarca / lágrimas de eternidad y de pena. / No mías, sino del hombre. / Esto es para los enfermos, / los no nacidos, los nunca llegados, / pa
en mi corazón un aire que mata
En mi corazón, un aire que mata / sopla desde los campos distantes: / ¿qué son esas azuladas colinas del recuerdo, / qué cumbres, qué granjas son esas? / Esa es la tierra de lo perdido, / de lejos la veo br
en tu lecho de medianoche
Yaciendo en tu lecho de medianoche, / Escucha debajo de la puerta / a los jóvenes que agotan su luz en suspiros; / llegará el día en que la penumbra los arrebate, / y en la oscuridad ya haya suspiros; / Com
la parte inmortal
Cuando me encuentro con la aurora, / O acostado espero la noche para soñar, / He oído dentro a mis huesos balbucear: / Otro día, otra noche, otra hora. / Cuando estos sentidos se deshagan / Estos pensamient
la reina del aire y la oscuridad
Sus fuertes encantamientos se desvanecen, / sus torres de miedo están destrozadas, / sus alambiques secos de venenos / y el cuchillo en su cuello, / La Reina del aire y la oscuridad / comienza a chillar y g
no mires en mis ojos, por temor
No mires en mis ojos, por temor / a que reflejen lo que yo contemplo, / y veas tu rostro demasiado claro, / y lo ames y te condenes como yo. / En largas noches uno ha de echarse / suspirando, frustrado bajo
por los campos veníamos
Por los campos veníamos, / hace un año, mi amor y yo, / sobre la piedra y el portillo, el álamo / murmuraba para sí mismo. / "¿Quienes son estos que ante mi se besan? / Son sólo dos enamorados. / Tal vez pron
si la verdad del corazón
Si la verdad del corazón de quien perece / influyera en algo sobre el Cielo, / mi amor por ti nunca dejaría / que tu cuerpo muriese. / Si la firmeza de unos sentimientos / o el solo pensamiento me bastara, /