PAIS POEMA

Libros de adonis

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adonis

deseo
Si me abriera sus brazos / un cedro, / entre las arboledas de honduras y de años. / Si me guardara / de las perlas y velas tentadoras. / Si yo tuviera sus raíces, / y se anclara mi rostro tras su triste corte
diálogo
¿Quién eres tú? / ¿Qué luz, bajo los párpados, / te llora? / ¿Dónde estuviste? / ¡Enséñame lo que has escrito! / Yo no le respondí, / no podía decir ni una palabra. / Había roto todos mis papeles, / por no haber
el extravío
Perdido, tiro mi rostro al polvo / y a la mañana, / lo arrojo a la locura. / Mis ojos son de yerba y son de incendio. / Mis ojos son banderas y emigrantes. / Perdido, tiro mi rostro al polvo / y a la mañana. /
en la sombra de las cosas
Yo prefiero quedar en la penumbra; / quedarme en el secreto de las cosas. / Me gusta introducirme en las criaturas. / Errar como una idea. / Extraño como el arte. / Anónimo, / incierto / y olvidado. / Naciendo, n
espejo de una pregunta
Pregunté y me dijeron: / la rama cubierta de fuego es un pájaro, / y me dijeron que mi rostro era una ola / y el rostro del mundo espejos, / suspiros de marinero y faro. / Y vine. / Tinta era el mundo en mi c
espejo del cuerpo del amante
Cada día, el cuerpo del amante / se disuelve en el aire, / se convierte en perfume, / gira, convoca a todos los perfumes / a que se reúnan en su lecho, / cubre sus sueños, / se evapora como incienso, / vuelve c
homenaje a ella
…CUERPO- / la más bella morada de la imaginación. / Placer- / resurrección del cuerpo. / …Sus lágrimas- / arroyo en el que navega el deseo. / Mi mirada se pierde en las regiones de su cuerpo. / El mayor océano /
homenaje a ellos
¡QUE VELOZ es la bala! / No obstante, jamás llegará. / Están sentados- / sus pestañas son velas, / sus manos restos de navíos. / De vez en cuando / el cielo envía un ángel para visitarlos / mas éste se pierde p
homenaje a la soledad
SOLEDAD - jardín / con un sólo árbol. / Desde la infancia / por este camino vamos / mi amigo el poeta y yo. / ¡Qué extraño! / Sus pasos todavía vuelan con el polvo. / Mi amistad es para el narciso. / Mi amor es p
homenaje al claroscuro
MUJERES: / nubes que llueven lágrimas. / La vida es el elixir de la muerte. / Por eso la muerte no envejece jamás. / La desesperación tiene dedos / que no recogen / sino mariposas muertas. / Árboles- / pañuelos a
homenaje al día y a la noche
EL DÍA cierra la verja de su jardín. / Se lava los pies y se pone el manto / para recibir a su amiga la noche. / El crepúsculo avanza lentamente. / En sus hombros hay manchas de sangre, / en sus manos una r
homenaje al viento y a los árboles
DESNUDO, / el viento se pasea. / Si el espacio llorase, / como pretende la nube, / el viento sería una historia de lágrimas. / Arbol- / feminidad del viento. / En el polvo toco / los dedos del viento. / En el vient
la herida
I / La hoja dormida bajo el viento / es un barco para la herida. / El tiempo perecedero es la gloria de la herida, / y el árbol que sube por nuestras cejas / es un lago para la herida. / La herida está en los
la perdición
La perdición, la perdición… / La perdición nos salva y guía nuestros pasos. / La perdición es resplandor, / y el resto, máscara. / La perdición nos unifica con nuestros semejantes. / La perdición cuelga de
la única tierra
Habito estas palabras vagabundas. / Vivo, y sólo mi rostro me acompaña. / Mi rostro: / mi camino. / Con tu nombre. / Contigo, ¡oh tierra mía!, / que, encantada, / te alargas. / Tú sola. / Con tu nombre, / ¡oh muerte!
las cosas
Si atravesara la herida hasta el crimen. / Si camuflara la locura y las banderas, / tendría un sombrero para ocultarme; / tanto en la victoria como en la derrota / violaría el soñar sobre los párpados. / Es
las estrellas
Camino, / y en pos mío caminan las estrellas. / Camino a su mañana. / Y el secreto, / la muerte, / lo que nace / y el oscuro cansancio / asesinan mis pasos / y reavivan mi sangre. / Yo soy aquél / cuyo camino aún no
lleva en sus ojos
Coge un destello / de sus ojos, una chispa / del confín de los días y los vientos. / De las islas de la lluvia, de sus manos, / coge su propia forma, / y crea la mañana. / Lo conozco: la profecía de los mares
los días
Con los ojos cansados de días… / Con los ojos cansados sin días… / ¿Podrá pasar, acaso, el muro de los días / en busca de los días? / ¿Dónde, ¡ay!, «otro día»?…
los siete días
¡Oh madre que te burlas / de mi amor y mi odio! / Tú, que fuiste creada en siete días. / Que creaste la ola, / el horizonte, / y la pluma sutil de la canción. / Yo, / con mis siete días, / soy una herida abierta;
mi inquietud…
¡Negro horizonte mío / de inquietud! / Apriétame a ser nuevo, pégamelo, desgarra, / quema, avéntalo. / Tal vez el alba pura / yo invente en sus cenizas.
mis secretos…
Yo tengo mis secretos. / Para poder marchar sobre la telaraña. / Yo tengo mis secretos. / Para poder vivir bajo los párpados / de un dios que nunca muere. / Habito, enamorado, / en mi voz y en mi frente. / Y te
os dije…
Os dije / que he escuchado a los mares / leerme sus poemas, / que he escuchado a la campana / que dormita en las conchas. / Os dije / que he cantado en la boda del diablo, / en el banquete de la fantasía. / Os di
otra voz
Perdió el hilo de las cosas, y se apagó / su estrella perceptora. No tropezó. / Y cuando su paso fue ya de piedra / y el tedio le dejara surcos en las mejillas, / recogió lentamente sus despojos: / los reco
panorama (sueño)
Igual que si a las piedras el trueno interrogara. / Igual que si a los cielos el trueno preguntase. / Igual que si a las cosas pidiérales respuesta. / Igual que si la historia lavárase en mis ojos. / Y lo
por mi tierra…
Por mi tierra yo hiero estas venas malditas. / Por mi tierra escondí entre mis heridas / mi mañana y mis vientos. / Mi tierra es pitonisa y amuleto. / Mi tierra está borracha. Sus hombros / son dos príncipe
por última vez
Por una sola vez, por una última vez, / sueño que estoy cayendo en el espacio. / Que vivo en una isla de colores. / Que vivo como el hombre, / reconciliándome con los dioses ciegos / y los dioses lúcidos. / P
rostro de mujer
Vivo en el rostro de una mujer / que habita en una ola / a la que la marea empuja hacia una playa / cuyo puerto se pierde en sus conchas. / Vivo en el rostro de una mujer / que me hace morir, que quiere ser
salmo
Le creo al viento un pecho, una cadera sobre la que apoyarme. Creo al rechazo un rostro que con el mío comparo. Me sirvo de las nubes cual cuadernos y tinta. Lavo la claridad. / El cielo tiene lóbul
sin que me vean tus ojos
No me han visto tus ojos. / Tan virgen / como el agua creadora de la linfa. / No me han visto. / Lentamente / viniendo, / desde allá. / En medio del cortejo de holocaustos. / Con el rayo y la hiedra entre los pie