de la perrada gaysuna
Nos tatuamos con frenesí.
Hacemos la tesis de la teoría Queer aplicada a los platillos de autor.
Nos cortamos el cabello en barberías.
Tenemos posters de cortes ochenteros en el baño y a Mikey le prendemos la veladora después del peyotazo en wirikuta.
Nos hemos cambiado tres veces de casa, de la San Rafa a la Buenos Aires y de la Buenos Aires a la Roma, es como llegar a Ítaca. Nuestro Cavafis es Nick Cave.
Hablamos mal de las películas de Xavier Dollan, pero todos traemos su mismo corte de cabello. Vamos a los saunas los domingos por la mañana y tenemos novios españoles; la movida madrileña es nuestro manifiesto.
Inhalamos cocaína en espejitos de Hello Kitty y nuestras relaciones con nuestros semejantes se sostienen gracias a las rebajas del Inditex.
Ahora intervenimos las portadas de Joy Division y las hacemos Stickers; los pegamos en los saunas y después nos sacamos la Selfie.
Nuestra persona es un concepto.
Modelamos en los pasillos de la Lagunilla los domingos por unas Caguamitas y dos que tres inhaladitas de cristo padre...
María Daniela y su sonido lasser nos parió en una noche, así como la Cuatlicue parió a Huitzilopochtli, nomás que en vez de una pluma de Quetzal a Danielita se le metió un tuvito de neon...
A la diosa Ishtar le volvimos a construir un templesito que le llamamos Starbuks...