Maquillar la vida en el binóculo -frazada de caricias- panoplia para mariposas, –
he ahí la vida de las camareras de la vida.
Acostarse en una navaja de afeitar y sobre pulgas en celo – viajar en barómetro – mear como un cartucho – cometer errores, ser idiotas, ducharse con minutos santos – ser golpeados, ser siempre el último – gritar lo contrario de lo que dice el otro – ser la sala de redacción y de baños de dios que cada día se da un baño en nosotros en compañía del pocero, –
he ahí la vida de las camareras de los dadaístas.
Ser inteligente – respetar a todo el mundo – morir en el campo de honor- suscribirse a la Deida Exterior – votar por Fulano – el respeto por la naturaleza y la pintura – aullar en las manifestaciones dadá, –
he ahí la vida de las camareras de los hombres.