País Poema - Autores

seamus heaney

réquiem por los croppies

Con los bolsillos del gabán repletos de cebada
—en la huida no hay cocina, no se montan campamentos—
viajábamos rápido y por sorpresa en nuestro propio país.
El sacerdote compartía trinchera con el vagabundo.
Un pueblo, apenas en marcha —paso a paso—
poníamos cada día en práctica nuevas tácticas:
nos abríamos paso entre riendas y jinetes con las picas
y desbandábamos el ganado hacia la infantería, luego
nos retirábamos a los arbustos que hacían desmontar a la caballería.
Hasta que, en Vinegar Hill, el cónclave fue mortal.
Miles murieron en el bancal, agitando ante los cañones las guadañas.
La ladera se ruborizó, bañada por nuestra rota oleada.
Nos enterraron allí sin mortaja y sin féretro
y en agosto la cebada brotó sobre las tumbas.