País Poema - Autores

seamus heaney

la nota dada

En la más occidental de las Blaskets
en una choza con muros de albarrada
obtuvo este aire de la noche.
Ruidos extraños fueron escuchados
por quienes le siguieron, trozos de un son
que traía el ruidoso vendaval
si bien en nada similar a una melodía.
La culpa según él la tenían sus dedos y sus oídos
inexpertos, su forma de tocar poco exigente,
pues él se había adentrado a solas en la isla
y había regresado después con todo aquello.
La casa vibraba como vibraba su violín.
Que lo llame música del espíritu
o no, me da lo mismo. La sacó
del viento que venía del Atlántico.
Aún sigue manteniéndolo: de la nada.
Del arco se desprende gravemente
y en otro fraseo cobra forma el aire.