País Poema - Autores

seamus heaney

la fragua

Todo lo que conozco es una puerta que da a la oscuridad.
Fuera, viejos ejes y oxidadas argollas de hierro;
dentro, el conciso tañido del martillo sobre el yunque,
el impredecible abanico de chispas o el silbido
cuando una nueva herradura se endurece en el agua.
El yunque debe estar más o menos en el centro,
astado como un unicornio, cuadrado en un extremo,
fijado allí de forma permanente: un altar
donde el hombre se emplea en forma y música.
A veces, con un mandil de cuero, pelos en la nariz,
se asoma apoyándose en la jamba, recuerda un estrépito
de cascos donde el tráfico destella ahora en hileras;
luego gruñe y vuelve dentro, con un portazo y un chasquido,
a batir el hierro de verdad, a manejar los fuelles.