País Poema - Autores

seamus heaney

el zahorí

Tras cortar una horquilla de avellano del verde arbusto,
la sostenía con fuerza por los brazos de la V:
trazaba círculos por el terreno, buscando el tirón
del agua, nervioso, aunque con profesionalidad
imperturbable. El tirón era brusco como una picadura.
La varilla se sacudía con precisas convulsiones:
el agua del manantial transmitía de repente
por un avellano verde sus emisoras secretas.
Los transeúntes preguntaban si podían probar.
Él les entregaba la varilla sin mediar palabra.
Inmóvil permanecía en sus manos hasta que, con indiferencia,
él les sujetaba las muñecas expectantes. Y se movía.