País Poema - Autores

seamus heaney

el santuario de la ropa

Qué placer tan completamente nuevo
encontrarse en los primeros días
leves blusas de muselina blanca
en un hilo de nailon transparente
secándose gota a gota en la bañera
o unas enaguas de nailon con el brillo
de su propia electricidad
—como si santa Brígida
hubiera vuelto a alzar un rayo
de sol como el que colgó del aire
para secar en él su manto
(la apurada Brígida, siempre
sin parar, siempre en danza)-
el húmedo y desplomado e injusto
lastre de lo de todos los días
tomado a la ligera y superado
como siempre, con brillantez.