País Poema - Autores

seamus heaney

el árbol de los deseos

Me la imaginaba como el árbol de los deseos que murió
y que vi elevarse, raíces y ramas, hacia al cielo,
derramando tras de sí todo lo que había sido
clavado deseo tras deseo tras deseo en su robusta
albura y corteza: monedas, broches y clavos
caían en cascada como la cola de un cometa
recién acuñada y etérea. Tuve una visión de la liviana
punta de una rama subiendo a través de una nube,
de rostros que miraban hacia arriba donde había estado el árbol.