de la curación en troya
Los seres humanos sufren.
Se torturan los unos a los otros.
Se hacen daño, se hacen fuertes.
Un poema, un drama, una canción
nunca enmendarán del todo
un mal infligido y padecido.
La historia dice: No esperéis nada
de este lado de la tumba;
sin embargo, una vez en la vida
el ansiado maremoto
de la justicia puede alzarse
y la historia rimar con la esperanza.
Esperemos pues un cambio radical
en la orilla opuesta a la venganza.
Confiemos en que una costa más distante
sea posible alcanzarla desde aquí.
Confiemos en los milagros,
en remedios y fuentes curativas.
Llamemos milagro a la regeneración,
la absolutamente reveladora
sorpresa de la emoción.
Si hay un fuego en la montaña
y hay tormentas y relámpagos
y un dios habla desde el cielo
significa que alguien sí que escucha
el clamor y los llantos en el parto
de una nueva vida que comienza.
Significa que una vez en la vida
la justicia puede alzarse
y la historia rimar con la esperanza.