PAIS POEMA

Libros de roberto fontanarrosa

Autores

roberto fontanarrosa

caminaba

Caminaba.
Lentamente, y a veces apenas.
Lo hacía siempre, como con miedo,
como si no fuera de él el camino.
Le llegaba, tierno, elemental y ajeno
ese vibrar pequeño que tiene el aire de la siesta,
cuando no llega a ser algo más que el paisaje,
cuando es acaso un callado parpadeo caluroso.
Tenía, siempre tenía
aquel respeto blando
y un poco tonto,
pensaba,
por todo aquello tan sutil y primario
como era la tarde.
Consideraba
que hurgar el tiempo,
variar las cosas
e, incluso,
recepcionar la cordial y tímida brisa por momentos
no era justo,
no estaba bien,
no le correspondía.
En suma
a él,
que solo tenía el capricho
austero, inútil, informal y tibio
(informal y tibio)
de caminar.
Porque me quedó,
no sé,
algo que es difícil de explicar,
tal vez por tonto,
aunque no creas,
pero es difícil de explicar por tonto.
Me quedó, acaso,
esa pena tenaz
y casi dulce,
no sé,
que no te llega a doler
pero te moja,
te deja
tan blando por dentro,
tan caído.
Quisiera poder decirlo de otra forma,
pero es difícil saber que tiene uno,
que tiene uno adentro
y, además,
y, además, explicárselo a un amigo.