PAIS POEMA

Libros de renato paxi oyanguren

Autores

renato paxi oyanguren

utópica mecánica de los inicios

No me queda nada.
(Inicio. Punto y coma. Aparte)
Quemaba aún en el rostro de este nuevo exilio,
y partícula por partícula
Iba su cuerpo colándose en la negra densidad del edificio.
Pronto la supe ida y escribí
en un periódico del día fatídico
que lo justo nunca equivaldrá a lo perdido.
(Aparte)
“Hay cosas que no son cosas” –respondí,
cuando alguien a quien no recuerdo
lanzó un signo de interrogación al aire
y mencionó su nombre.
Cien años pasaron ya desde la catástrofe,
o quizás quince minutos.
No he podido asegurarme.
(Aparte)
Aún la escucho decir
que no somos más grandes que nuestras palabras,
el silencio fue siempre su mayor enemigo.
Y a veces quisiera admitir en voz alta
que aún podemos perdernos en el más eterno
de los anonimatos.
Que aún podemos perdernos.
(Aparte)
Amaneces de niebla y rocío.
Se relamen las matas,
las raíces, las flores,
y alguna suerte equívoca de bienestar
trepa por nuestros oídos.
Debería poder dejar de escribirle.
(Aparte)
No puedo.
(Aparte, confesión)
Últimamente cuando se me preguntó cómo estaba
yo respondía con un nombre que no vive más:
Nadia, Romina, Esthefania…
Entonces, solo existía por cuestiones del azar
preguntándome a menudo
si el arma que va a deshacerme
ya se ha fabricado.
Qué pájaro negro y poluto va a visitarme.
Cuánto tardará mi próxima neumonía.
Quienes siguen conmigo.
Y lo único que alcanzo a oír,
es el sonido hueco que devuelve del pecho
su vacío.
No-tú.
No-tú.
No-tú.
Setenta y seis veces por minuto.
(Final)
Bienaventurados los que se fueron,
los que se fueron sin irse.
Ahora entiendo que jamás seré más grande
que estas palabras.
Gracias ausente e inmarcesible amor,
por escucharlas,
por saberme tuyo sin que importe morirse,
por saberme tuyo sin que importe morirse.