Desesperadamente llamas ahora desde la oscuridad…
Desesperadamente llamas ahora desde la oscuridad
al único hombre-
Espera un instante todavía-
y tú caminas sobre el mar.
El elemento te penetra ya los poros
te hunde y te alza con él
y pronto reencontrada en la arena
y junto a las estrellas esperando huésped que vuela
y en el fuego de la reunión consumido
calma -calma-
* * * * *
Esa telegrafía mide con la matemática «à la satane»…
Esa telegrafía mide con la matemática «à la satane»
los lugares sensiblemente musicales
en mi cuerpo.
Un ángel construido con el deseo del amor
muere y resucita en las letras
en las cuales viajo-
* * * * *
Esa noche…
Esa noche
torcí una oscura calle adyacente
por la esquina.
Se extendió entonces la sombra
en mi brazo.
Esta prenda cansada
quería ser llevada
y el color Nada se dirigió a mí:
¡Tú estás más allá!
* * * * *
Mi amor fluyó en tu martirio…
Mi amor fluyó en tu martirio
se abrió paso a través de la muerte.
Vivimos en la resurrección-
* * * * *
Tras la puerta…
Tras la puerta
pulsas la cuerda de la ansiedad
hasta que llegan las lágrimas.
En esa fuente te reflejas-
* * * * *
Tu nombre se te ha perdido…
Tu nombre se te ha perdido
pero el mundo acude
y te ofrece bella variedad.
Agitas la cabeza y niegas
pero tu amado
encontró una vez la aguja en tu pajar.
Escuchas: él ya te llama-