ve a la tumba
Ve a la tumba donde yacen los amigos,
y aprende cuán rápido se desvanecen los mortales,
aprende cómo debe marchitarse la flor más hermosa,
aprende cómo debe encorvarse la forma más fuerte,
aprende que no somos más que polvo y arcilla,
criaturas de un día.
Sin embargo, no suspires:
hay un lugar en el que morarán eternamente,
quienes aquí, en la tierra, sirven a su Creador,
y nunca se desvían de sus preceptos.
La tumba para ellos no es más que un camino
que los conduce a esa bendita morada.