eterno deshacer
La vida es un largo viaje,
eso rezan antiguos adagios
tan viejos como el desconsuelo y el goce.
No hay viaje
sólo eterno deshacer
una ininterrumpida descomposición
como rastro que deja el cuerpo.
Con cada avance crees rozar la dicha
y das un poco de tu carne
y bocanadas de tu aliento
que sorbe con fruición la muerte,
hasta que tu travesía signada
por la entrega atroz
termina de vaciarte.
No puedes ofrecer la posesión ultima:
la desnudez.
Ya no eres nada
ya no eres.