la gran maqueta
En la maqueta del mundo,
el tosco gigante juega
con su invento predilecto
grandes dedos manipulan
su Tren Eléctrico.
Con sus manos él moldeó
esas montañas,
que el verde fieltro alfombró
de primavera instantánea.
Ingenuo simulador,
intentó naturaleza
mas olvidó que sin sol
lo artificial se potencia.
Enormes ojos vigilan
el predecible recorrido,
el gigante ferroviario
tontamente ha sonreído,
y orgullosamente observa
su juguete preferido...
De pronto su risa muere
pues descubre que está solo;
lágrimas crean un lago,
triste gigante que llora
ya no goza del silbido
de su amada locomotora.
El verde fieltro se opaca,
huele a falso el falso humo,
está más solo que ninguno,
pues él sabe que está solo.
Inseguro toma barro
y torpemente moldea
un pequeño autorretrato
que incluirá en la maqueta.
Sonríe y le sopla vida
lo mira y se regodea;
y de repente una sombra,
lo aterroriza una idea,
¡que el gigante pequeñito
se adueñe de su maqueta!
Su destino es estar solo,
piensa el monstruo ferroviario;
con su gran mano destruye
a su enemigo imaginario,
y mientras lo aplasta en sus ojos
se refleja su poder,
y lo acaricia amoroso,
le saca brillo a su tren...