hacen
En este mundo lleno de agujeros
donde las conferencias de altos y bajos niveles
son como tapones de cera en la boca de un volcán;
hacen fabulosas riquezas
para crear fabulosas miserias;
hacen bombas atómicas,
cohetes criminalmente dirigidos,
monumentos, banquetes y discursos.
Y hacen suburbios
vómitos de niños
y angustia del pan cotidiano,
del vestido cotidiano
y del alma cotidiana.
¿Y esa palabra justa
de golpe en la mandíbula
que los poetas educados
no quieren pronunciar?
¡Hacen mierda, señores,
hacen: MIERDA!