fotocopiando el necronomicón
Ese yemenita loco, poético y místico,
puso en riesgo al mundo por el pavor de su tratado;
porque, desechando las advertencias de los difuntos,
los temerarios mortales borrarán mediante el rito arcano
las restricciones impuestas a los Antiguos en días de antaño,
quienes espantosamente regresarían;
así que los gobiernos ocultaron el libro o al fuego lo entregaron.
Pero con este dispositivo de fotocopiado,
diez mil copias de este terrible trabajo
se diseminarían sobre el planeta. Un hechizo imprudente
para nuestra perdición sería suficiente;
lo siento en los huesos, tarde o temprano
los Antiguos se levantarán para reclamar su reinado.