Bésame una vez más, vuelve a besarme y bésame
dame uno de tus besos más sabrosos
dame uno de los más cariñosos
y yo te devolveré cuatro ardientes como brasas.
Ah, ¿te quejas? Ven que calmaré ese mal
dándote otros diez muy dulces
Así, mezclados nuestros besos, tan felices
gocemos uno de otro a nuestro gusto.
Así tendremos ambos doble vida
Cada uno de nosotros vivirá en sí y en el otro
Permíteme, amor mío, que piense alguna locura.
Me siento siempre mal viviendo juiciosamente
y no me puedo sentir satisfecha
si no salgo alguna vez de mí misma.