sally can’t dance no more
Hay un velo entre las ruinas
de mí mismo y la cosa,
la contrada, como dijo Heidegger
acariciando con su lengua la cosa
para que brotara semen
de la piedra
y un animal recorriera el poema.
Qué infinito el odio
el odio que cree en Dios
sinónimo de muerte
y de esperanza
oh flor que corta los pezones
oh flor que al cuerpo castiga
—you hit me with the flower
Lou Reed lo dijo—
oh rosa del color de la sangre
y del viento
oh poema sólo para hozar en la herida.
Qué infinita es la vejez
y cuánto sabe aquella,
cuánto sabe la muerte
que odia al poema
y pone una frase en lo alto de un palo
diciendo:
he aquí lo que queda de mi alma.