País Poema - Autores

leopoldo maría panero

rosa de la piedra

El temblor de vivir en las manos ajadas de una rosa
El temblor de vivir en el corazón sin corazón de la vida
El corazón sin corazón de la rosa
Donde va a morir el encubierto
Incluso antes de que florezca la rosa
Rosa para nada, tempestad para nadie
La dolorosa profundidad de la belleza que me devora
Donde el mar canta la belleza del sol
Sol sólo sol
Sol para nada y para nadie
Como el perfume atroz del asesino
Que sólo sabe cantar en honor del sol
Que sólo sabe cantar loas al sol
Y nada sabe de los hombres
Oh tú, suplicio, que me hiciste hombre
Que me rescataste de la noche
Y me regalaste un nombre
«Misa sine nomine»
Donde florece el hombre
Bioquímico que transmuta el metal en flor
El metal entero de la rosa
El metal de la boca caída
Donde florezca la rosa
El metal entero de un hombre que nada sabe de la rosa
Oración destruida de un hombre
Que nada sabe del destino ni de la rosa
Oración destruida de un hombre
Y en los altos hornos de mi cuerpo
Quedará escrito: «Yo jamás prendí al mundo
No era ésa mi intención. Apiadaos de mí.»