borges
Ah, espejo del que caen los hombres
como moscas del dios de la nada,
como rostros enredándose en el viento,
como cerebros sin rostro,
saltimbanquis
insultando a los hombres
y es el poema un clochard, un mendigo
que lee a Paul Celan
y no escucha
las palabras de los hombres
que no dicen nada, y hablan en la sombra
de dorar el salmón, y de una espada.
Ah, fuego en el acero inscrito,
verso contra la nada
espejo de las nubes
contra el hombre y la nada
envés del silencio
donde resplandece la flors enversa
Ah Raimbaut dit d’Aurenga
en pie contra el hombre con su espada
luz de la nada.