Se mueve, como pez plateado,
el lomo crespo de mi Caribe.
La luna redonda es moneda
caída al fondo de un aljibe.
Sale a dar órdenes el viento patrón
a la cubierta de una ola
gruñona como perra de aguas:
se olvidó en tierra el marinero
cabeceante de una palma.
¿Qué licor de poniente ha tornado
esa presa de raíz y de arena?
¿O en qué cabo de viento ha sentido
cantar su sirena?