miércoles
Sé que no podrás comprender lo que me pasa, pero me hundo en las profundidades, en las entrañas abiertas de lo que llueve. Tus gestos desprendidos de la noche aún palpitan en mis heridas que bordean la levedad obscena del lamento. No creas que te olvido. Sólo recurro al agua insomne que desnuda un lugar de piedra para nuestros silencios.