martes
El fondo se agranda, se disuelve lo quebrado. Mi alma sobrevive sin orillas. Me rodean los cuervos que destiñen la penumbra. Creo que me sueñas. El amor negro se hunde con la pesadez del cielo invertido. Nos ahogamos. En los ojos abiertos se revela el testimonio de la inquietud. Mis labios lloran por tu remota transparencia.