pensamiento fragmentado
Estoy escupiendo
poco a poco
lo que a mi cuerpo daña.
Descubrí que siempre llegué tarde,
tardé en descubrir que mi educación era un engaño,
tardé en descongelar mi corazón y entregarlo a la persona que amaba,
tardé en abandonar la rutina y entregarme a la creación.
Así voy, escupiendo fragmento a fragmento
lo que he callado
porque el sistema me exige estar bien
y si no estoy bien,
bueno ahí tienes las pastillas, el alcohol, la marihuana y un par de webadas más.
Espero que estos escupos
sean el prólogo del gran vacío,
aquel momento en que mi ser vomitará
todas las cosas que le han sido inventadas.
Desde ese punto
podré fundar un nuevo ser sobre mi piel,
comprenderé que no soy un cerebro,
sino que soy cuerpo, música, espíritu y comunidad.
Duele, la garganta se aprieta y los recuerdos
van y vienen,
no hay más alternativas,
es esto o me meto en uno de esos ternos
y me convierto en alguien en la vida,
alguien con casa,
con un auto,
dos hijos,
un crédito de consumo
y un constante sentimiento de evasión.