PAIS POEMA

Libros de joan casafont gaspar

Autores

joan casafont gaspar

el hombre que surgió de un lápiz

El hombre que surgió de un lápiz
se cubre de grafito la lengua y las sonrisas
y suele transformarse en árbol o en ladrillo
según vayan la luna y los planetas.
Vive en algún rincón,
allí donde las calles pierden la identidad,
duerme bajo los puentes o sobre las cornisas
y se despierta pronto cuando el día amanece
y nos pinta aceitosas las calles y las letras.
Y los días de lluvia
(aquellos que nos dejan cerca de las ventanas)
se convierte en un charco o en un impermeable.
A veces nos persigue,
se mete en nuestras casas y nos esconde algo,
las llaves, los mecheros, los mandos, la ternura.
Un día,
quizás un lunes,
me lo encontré en mi cama,
tenía más espinas clavadas en su cuerpo
que aquella rosa roja que quise regalarte.
-¿Recuerdas aquel día?
(No existen calendarios
capaces de olvidar aquella fecha)
Al hombre le di un zumo y algunas aceitunas
después de protegerle las heridas
y le propuse un juego para pasar las horas.
Acabamos cantando canciones de los Beatles
sentados en pijama en el sofá.
Después fueron constantes las visitas
casi cada domingo venía hasta mi casa
cargando las cometas que volaban errantes
ansiosas por la mano de algún niño
que quisiera llevarlas de nuevo por la costa.
Se mueren las cometas, contaba siempre el hombre,
por ver romper las olas desde el cielo,
por ver como los padres
enseñan a sus hijos
a sujetar con fuerza algún futuro.
A veces se creía que me hacía retratos
colocando sus dedos
como si sujetaran una cámara.
Yo siempre sonreía al objetivo.