mi amor en palabras - ruptura
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Cariño: ¿Quién sentirá mis versos si tú te vas?
No hay valor para mis pensamientos si te alejas.
En ese cubículo de imágenes fascinantes,
no me encuentro. Lo sé.
Pero hay algo más.
¿Qué hay del amor que no quiere fin?
Todo aquel vendaval de pasión y sueños.
Aquella histeria que oprimía el pasado.
¿Hace falta algo de lo cual me olvide?
Me persigue la angustia, me irrumpe la tristeza.
Ideas van y vienen sin control.
La preocupación se ha desatado.
¿Cómo hago para estar solo junto a ti?
Solo para ambos.
Nuestras voces no huyan al abismo de los segundos.
Amor. Vida.
Bello cielo el de tus ojos.
Abarcan tanto y toman todo de mí.
Tiernos ojos no se vayan.
Para mi mala suerte: sin tiempo y alejado.
Bellos ojos, como sienten
el amor al que dependen y el dolor de la distancia.
Al guardar silencio y marchar a las sombras:
¿Qué piensas?
¿Qué sientes?
Al guardar silencio y apartar tu alma:
¿Me amas?
¿Me quieres?
Si te amo.
¡Me amas!
Si me amas.
¡Te amo!
12
La felicidad y el amor:
por la perpetua juventud moldeada en tu rostro te acompañen;
por ninguna razón, ninguna circunstancia te dejen sola;
contigo a cada abertura de sol trepante, despierten.
Aunque de un todo, evito saber si lo valoraste.
Aún así, te deseo la mejor de las cosas.
Aunque de un todo, evito saber si lo estimaste.
Aún así, no te guardare rencores.
Aunque la frase:
«Te Amo».
la exclamaste:
«Para Siempre».
El viento se lleva sin pena las frases con que te arrepientes.
Este mismo viento austero y déspota arrastre consigo
cada uno de mis lamentos exclamados con soberbia.
El tiempo se encarga de explicarme que todo va y viene.
Pero esta estaca en mi pecho va desgarrando mi alma.
El olvido ahora aconseja aunque la huella sea casi imborrable.
Lucho con mi memoria para eliminar todo recuerdo de ella.
Soy el derrotado, soy el perdedor. Soy el que no quiero ser.
Soy el que derribo montañas a tus pies,
para que juntos cruzáramos campos de jazmines.
La penumbra me invita a su estancia y un té inicia el embargo,
con la tarde de un sabor amargo falleciendo entre las sombras.
Con una noche insaciable por devorar mi vida.
Ocaso que roe más a fondo la zozobra de mi existencia.
Para ti: lo mejor. Deseare con fervor para siempre.
Aunque una tumba este a la espera de todos mis sentimientos.
El Universo y su potestad en el mañana efectuaran veredicto.
Ese será el destino, no obstante ahora, este sea el mío.
Te deseo infinitamente la gran opulencia en vida.
Deseo para tu alma un depósito de victorias diarias.
Y un arca de rosas, envuelta en espinas.
Y un velo para el día en que notes mis hazañas.
Deseo para tu vida: felicidad desmedida.
Te deseo eternamente: vida sin restricciones.
13
Quiero extraer el ancla atado al pozo de mi alma.
Esta herida no cierra mis puertas.
Cuánta noche inmensa abrumando mí cuarto.
El llanto del silencio conmigo se acuesta.
Eres el eco que mi soledad retumba.
Eras la luna que mi vida se apuesta.
Eres la tristeza invadiendo mis pensamientos.
Eres la oscuridad, la tortura, la pena.
Sentirte en mis brazos en tus horas de agonía.
Sentirte en mi pecho cuando el sol nos despierta.
Canta la lluvia y azota mi espacio.
Una lágrima negra cae en la tierra.
Quiero exclamar que el dolor no me persigue.
Esta herida evade respuestas.
Cae la penumbra de luto sobre el ocaso.
Mis sueños contigo en la noche me despiertan.
Caen lágrimas de nostalgia sobre la rosa rota.
La sombra del recuerdo aún no está muerta.
Queman como brasas todos sus recuerdos.
El fuego del tormento corre en mis venas.
Cae la aurora de alegría sobre mis pies.
Todo era una ilusión, cubierta de pena.
La llave de sus ojos sigue en mis manos.
Los besos de mis labios piden rendir cuentas.
Entierro los días resultantes de memorias.
Líneas de misterio rodea el clavel violeta.
Quiero saber que el amor aún existe.
Esta herida un nuevo camino presenta.