mi amor en palabras - nueva visión
14
Dicen que una mirada vale más que mil palabras.
Yo pienso que tu mirada
no halla valor en ellas.
Dicen que el amor viene acompañado de solo una mirada.
Yo pienso que el amor guarda entre sus manos
colores de las flores.
Dicen que tu mirada trae resguardada
la llave del amor.
Yo pienso que tu mirada trae sobre pecho
el brillo de una flor.
Pienso que el amor:
me mira sin mirarme,
me piensa sin pensarme
me toca al percatarse que viaja entre los sueños de la verdad.
(y la ilusión).
De las miradas que vemos, la verdad,
muy poco sabemos.
Entre dudas y creencias
pienso qué:
si tu mirada me contempla
y me aceptas con su brillo,
hallaré para mi destino
los ojos de una flor.
15
Para tocar el alba,
solo falta:
el cariño de las noches
miradas al infinito
cantos desde el cielo
un beso de tus labios
y la mente en el silencio
el aroma de cada pétalo que rodea tu esplendor;
el brillo de tu piel socavando mis manos;
el sabor del océano bañando los cuerpos;
la lluvia de tus sueños, el dulce del otoño;
un brindis de los astros. Un susurro de nosotros.
Un momento sin espacio.
Un espacio sin entorno.
Un entorno sin regreso.
Un regreso en desahogo.
Ya lo tenemos.
Pronto, estará hecho.
Ahora
para tocar el alba,
solo falta:
nuestras manos unidas atando las almas;
los corazones abiertos para todo el amor;
el latir de los cuerpos con la misma pulsación;
nuestros ojos de frente compartiendo verdades;
un bello presente para que el ocaso diga adiós.
Consentida de mis besos:
¡Emigremos hasta el alba!
16
Hermosa mujer. Lirio entre flores. Con un dulce beso te quiero besar.
Si queremos, podemos, alcanzar con un beso: nuestro sueño por la eternidad.
Reconozco el brillo exhalado en tus ojos.
¡Me amarás con todas tus fuerzas!
Reconozco el pensamiento emitido en mis ojos.
¡Te amaré con todas mis fuerzas!
Sentía que los días iban y venían
empujando las horas que no volverán.
Sufría y bebía como un trago seco
el amargo licor de la soledad.
En tu pecho caigo y en tu alma toco
el naciente amor arrullado a mi falta.
De beso en beso y poco a poco
te atrapo en mis redes y entrego mi alma.
Son grandes olas de inmensa ternura
con las que arrasas con mis ansías.
Son bellas horas de alegre locura
si nos amamos con constancia.
Exquisita la fruta que hallo en tu boca
y tu voluntad envuelta en pasión.
Eres la fuerza que nunca se agota.
Soy el encanto para tu corazón.
Para que todas las cosas oigan mi canto,
todas mis voces deben vivir.
Para que tú escuches la voz de mi alma,
las palabras deben morir.
Y la incesante dulzura escapa de ti
para residir en el interior de mi pecho.
Y la inquietante ternura escapa de mí
para convivir sellada en tu pecho.
Con tus manos tomas el sentir de mis letras
cuando la fresca espera decora las notas.
Cuando tus besos suaves en mí se envuelvan
llegarán los días sin fechas ni horas.
Hermosa mujer. Lirio entre flores. Con un dulce beso te quiero besar.
Si queremos, podemos, alcanzar con un beso: nuestro sueño por la eternidad.
Me he tomado el atrevimiento
de dialogar con los ciclos del día,
así prevalezca a cada momento
un bello presente de alegrías.
Escucha a la aurora invocando tu nombre
y del sol emerge un grito de amor.
El mar obsequia a los corazones
la voluntad del cielo, y de la vida su flor.
Mira el ocaso pisando tu sombra
dejando que vueles libre y sin pausa;
tomando el olvido donde el eco no vuelve;
entregando todo cuando eres mi causa.
Toca los sueños sí parece que duermen
para que despierten y señalen tus pasos.
A veces se van, a veces si vuelven.
Ya nuestras almas no ven el pasado.
Prueba lo dulce servido en mis besos
y tomo lo dulce servido en los tuyos.
Siente el aroma que expiden los cuerpos
al ejercer el baile que exalta los mundos.
Intuye en mis ojos que quiero tenerte,
quiero abrazarte y quiero besarte.
No escojas los días en que puedas tomarme.
Todos mis días son tuyos, si quieres.
Dueña del espacio, dueña de este cielo.
Dueña del tiempo, del blanco y el negro.
Eres dueña de tierras abiertas en pliegos.
Eres dueña del mundo que habita en los sueños.
Bella mujer, mi primera mirada.
Inicia el día y el sueño comienza.
Dame en un beso el rocío del alma
y nuestro sueño de a poco se acerca.