la muerte
La muerte
también tiene caries en las muelas.
La muerte también visita la playa aunque no sepa nadar.
La muerte también llora a sus abuelos el día de muertos.
La muerte también tiene que pagar el gas, y la luz, y la renta.
Por eso trabaja tanto.
La muerte no es huesuda sino al contrario,
regordeta, porque le gustan los tacos al pastor
y la gelatina con rompope.
Me gusta pensar que la muerte es parecida a nosotros.
Que podría encontrarla atendiendo una sex shop,
o que podríamos seguirnos en instagram.
Me gusta pensar que cuando venga por mí
traerá consigo una playera de los Tigres del Norte,
un libro de Rulfo y unos faros sin filtro.