la amó
La amó sin pausa, sin miedo. Contuvo el aire en sus manos, atrapando con él, el tiempo que se perdía cuando cerraba los ojos al dormir. No verla era una pérdida de tiempo.
Despertaba y llevaba sus manos al rostro, depositando en sus ojos, la silueta de la mujer que lo amaba aun cuando se perdía intentando encontrarlo. No se conocían, pero sabía que era magia besar el aire que ella también estaría besando en algún lugar.
La amó invisible. La amó sabiéndola de otro planeta. Sabía que ella estaba también buscándolo sin pausa, sin miedo, y él encendía luces en el camino para que no se perdiera y aunque se tardara, lo hallaría irremediablemente.