voces
Si alguna vez has dormido en una prisión
llevarás para siempre grabadas en la piel
sus duras reverberaciones.
Ya no podrás curarte.
Te habrás asomado a un abismo
cuyo fondo muy pocos conocen,
y aprenderás a leer en los ojos de los hombres.
Ya no podrás curarte.
Yo hace mucho que perdí la razón,
antes de conocerte, amor;
entonces ya te añoraba,
desde aquella locura sin tiempo.
Pero si has escuchado alguna vez esos gritos espectrales
surcando la quietud magnética de la noche,
si alguna vez los has escuchado
desde la oscuridad abisal de la soledad más ignota,
ya no podrás curarte.