País Poema - Autores

iván bethencourt

tu llegada

Ven, amor,
siento ya en el farfullar del viento,
en la voz del invierno que barre las calles,
tu abrazo alrededor de mi cintura.
No tardes, amor,
regresa convertida en lluvia,
en ese aroma inmanente de tu omnipresencia:
las gotas de agua golpeando los cristales,
los reflejos oblicuos de la insomne madrugada
en el rostro mojado de las aceras,
penetrando la piel de esta larga espera,
en esta oscuridad sin horizonte
que es tu ausencia.
Conviértete en lluvia, amor mío,
desde este cielo gris que es tu regazo,
desde esta espesura metálica de la tormenta,
sé ahora mi invierno,
mi propio frío,
mi propia y eterna lluvia.
Haz llover a este día que apenas despunta,
a estas nubes sobrecargadas de ti
y arremolinadas de promesas.
Haz llover, amor mío,
en esta casa convaleciente de soledad,
y sé mi lluvia y mi vergel.
Ven, amor,
te siento llegar empapando mi rostro,
las caricias de tus dedos sobre mis labios
convertidas para siempre en lluvia.