País Poema - Autores

iván bethencourt

tormenta

El viento desarrapado del sur
la anunciaba calladamente desde días atrás,
mientras el mar desraizaba la arena de su fondo
y amontonaba castillos en la cresta de las olas:
«¡viene la tormenta, viene la tormenta!»
El cielo se arremolinaba en un oscuro aquelarre,
un conjuro de viento ululante barría el orbe
con voces que convocaban a los demonios de la naturaleza:
«¡viene la tormenta, viene la tormenta!»
Fue en alas de una tormenta que viniste, hermano mío,
y en el presagio de otra hemos de despedirte,
con el llanto quejumbroso del viento y la lluvia
adentrándose ya en nuestros abrazos,
azotando nuestros rostros desconsolados.
El día se cubrió de una espesura sobrenatural
que oprimía nuestros pulmones,
la superficie de la materia y el aire se cargaron de electricidad,
nos recorrió una horrible premonición,
algo parecía a punto de romperse;
entonces, finalmente,
llegó la tormenta.