limbo
Un cálido sol de invierno ha tejido sobre el cielo
una reverberante cortina de irrealidad;
ahora es un mundo renacido y extraño,
como el de ayer,
en el que tampoco habitaba
la espesura de tu piel.
Cada minuto se filtra como de un sueño a otro,
como de una dimensión a otra,
entre las paredes de varios universos paralelos.
Pude haber despertado siendo otro,
con los recuerdos de una vida ajena,
un ser que emerge en una tierra ignota,
extirpados de mi juicio el espacio y el tiempo,
extirpada de mí tu contigüidad,
mis nudos entrelazados con los tuyos,
todo sentido de mi existencia.