País Poema - Autores

iván bethencourt

cumpleaños

Tu ausencia se anunciaba como un susurro áspero
en el oscuro semblante de la madrugada.
Mi sombra durmiente temía recuperar la consciencia
en el día en que uno de mis espectros
abandonaba este mundo para siempre:
el espectro del hombre que fui hasta el día de ayer.
Mis sentidos se debatían furiosos
en el reino subliminal de los sueños,
en una batalla imposible más allá de la materia,
pero era a este lado donde la lluvia acariciaba mansa
la acera mojada de tu partida.
Mi corazón ha anudado demasiadas despedidas,
demasiados «para siempre»,
demasiados jirones de soledad
tejidos en la telaraña de mi fiel desesperanza,
en la frontera de la cordura,
renegando aún con todas mis fuerzas
el advenimiento de aquel día
en el que nunca quise dejarte.
No quise, amor mío,
y sabe la lluvia desde entonces
que he enfermado de melancolía,
una fiebre indómita que se retuerce en delirios,
como ahora mismo, en el réquiem de tu adiós,
embaucado por las mentiras del tiempo,
en una batalla malograda de antemano
en el beso tuyo de la despedida.