País Poema - Autores

iván bethencourt

claustrofobia

Los sombríos habitantes de mi cama han marchado
y por fin llega la paz,
ahora, en esta radiante luz de invierno.
El otoño triste vino cargado de espejos
y yo me encontraba a mí mismo
hasta en una tela de araña.
Señalaba inquisitivo con la mirada,
pero resultó que era yo el enemigo.
Me desdoblaba y atacaba,
me desdoblaba y me hería.
Era yo, amor mío,
un combatiente que se buscaba sin saberlo
para darse caza y muerte a sí mismo.
Era yo, este triste combatiente,
atrincherado en la cuadratura de las alcobas;
yo, amor mío, un triste combatiente
que se daba muerte a sí mismo.